A pesar de los cambios que ha supuesto el Covid-19 para las cadenas de suministro, la mayoría de empresas han continuado con sus planes de digitalización y automatización, o incluso los han acelerado para adaptarse a los nuevos tiempos.

Esto está llevando a una lucha por los profesionales mejor cualificados en ciertos campos, como el del aprendizaje automático o la inteligencia artificial, que parece que se mantendrá en el tiempo.

Así se refleja en un reciente informe de la consultora Gartner, según el cual es importante que las empresas aprendan a trabajar con los activos que ya tienen, mejorando las capacidades de sus empleados en el entorno digital.

Una de las estrategias clave para ello está relacionada con la simplificación de procesos. Es importante que los empleados no tengan que ocupar su tiempo con ciertas tareas que podrían completarse fácilmente con mejores sistemas y herramientas, sin necesidad de buscar características muy específicas o talentos especiales en los trabajadores.

En este sentido, para poder alcanzar sus aspiraciones, las compañías deben asegurarse de que los empleados reciben la formación específica en materia de digitalización. La adaptación a nuevas tecnologías requiere nuevas competencias, pero también que los trabajadores se sientan cómodos con sus nuevos puestos y tengan claras sus funciones.

Estrategia y formación 

Además, a medida que las cadenas de suministro se vuelven más complejas y el trabajo remoto empieza a ser habitual, los responsables de la cadena deben confiar en sus empleados para tomar decisiones rápidas en nombre de la organización.

Esto hace que sea necesario que tengan la formación y la comprensión adecuada sobre su funcionamiento, pero también sobre la estrategia y los objetivos de la empresa. Así, es importante reconocer la riqueza de conocimientos existente entre todos los trabajadores para poder construir mejores equipos.

Por último, en lo que se refiere a los programas de aprendizaje, es habitual que se centren en la formación clásica y el desarrollo de habilidades funcionales. Sin embargo, esto no ayuda a los empleados a prepararse para tareas complicadas en el ámbito de la digitalización.

Para ello, deben promoverse formaciones basadas en la experiencia, dedicando únicamente el 10% del tiempo a la formación por métodos tradicionales.