El sector del transporte de mercancías por carretera se siente acosado. La presión creciente de sus clientes para aumentar el tamaño de las unidades de transporte, la escasez cada vez más acuciante de conductores, los desvíos generalizados a las autopistas de peaje, con rumores, incluso, de implantación de viñetas a nivel regional, y, quién sabe si a nivel nacional, así como un más que posible incremento de los impuestos del gasóleo hacen crecer la preocupación entre las empresas.

Precisamente, el aumento de los impuestos parece ser la gota que puede llegar a colmar el vaso en la situación que vive un sector como el de transporte por carretera dividido y atomizado.

Sin embargo, pese a todo, en la última semana los empresarios de transporte de mercancías por carretera de Ciudad Real se han mostrado, por boca del presidente de su asociación provincial, partidarios de realizar paros empresariales si finalmente la subida de los impuestos sobre el combustible acaba llevándose a cabo, una medida que tiene sus detractores y sus defensores dentro del propio sector.

Como publica la prensa regional castellanomanchega, Carlos Martín, presidente de la asociación de transportistas de Ciudad Real, cree que las pequeñas empresas de transporte y los autónomos no están en condiciones de repercutir la subida que supondrá un aumento de la presión fiscal sobre el precio de los combustibles en las tarifas que cobran a sus clientes e insiste en que «no vamos a consentir que se grave más a la carretera», como ha quedado escrito en La Tribuna de Ciudad Real.