Con ciertos comportamientos de los políticos al cargo de las diferentes administraciones que pueblan España, no es de extrañar que el transporte, entre otros muchos sectores, se sienta ninguneado, e incluso despreciado.

La última afrenta se ha producido en la ciudad de Salamanca, cuyo Ayuntamiento ha comenzado a reunirse para regular la carga y descarga en la capital helmántica, sin contar con los principales afectados de esta medida, los transportistas.

En concreto, como fruto de un primer encuentro con comerciantes, distribuidores y hosteleros de la ciudad castellana se ha decidido poner en marcha una serie de experiencias piloto para modificar el actual sistema de carga y descarga en las zonas peatonales de la ciudad.

Sin embargo, la patronal castellanoleonesa del transporte Fetraca, que no ha estado presente en esa primera reunión, «rechaza de manera categórica y contundente este olvido que ha tenido el Ayuntamiento salmantino».

Además, la organización también «lamenta que en esta reunión hayan sido citadas algunas empresas, mientras que el colectivo, representado en asociaciones legalmente constituidas y representativas del sector no han sido convocadas».

Por estos motivos, Fetracal «exige al Ayuntamiento de Salamanca que rectifique, que convoque a las asociaciones con representatividad antes de poner en marcha algún programa piloto para la carga y descarga que podría perjudicar a las empresas del sector».