Calais ro-ro

La Comisión establecería, si el Reino Unido hace lo propio, un régimen transitorio para mantener el actual sistema de transporte de mercancías.

El camino de salida del Reino Unido está lleno de tantos recovecos y dificultades que un acuerdo definitivo parece imposible hoy en día.

Ante un más que previsible Brexit duro, la Comisión Europea ha decidido esta misma semana activar su plan de contingencia con 14 medidas destinadas a preparar a una serie de sectores estratégicos para la economía de la Unión, entre los que se encuentra el transporte, ante una falta de acuerdo que suponga un escenario de ruptura entre Gran Bretaña y la UE.

El plan implica, en el caso del transporte y la logística, una propuesta de Reglamento para permitir en un régimen similar al existente actualmente el tráfico de mercancías procedentes del Reino Unido de manera temporal durante un período de nueve meses y, siempre sobre la base de que este país adopte una medida similar para aceptar mercancías de la Unión en territorio británico.

Por lo que respecta a los trámites aduaneros, algo de especial relevancia en un escenario de falta de acuerdo como el que se maneja actualmente, la Comisión tiene previsto que se siga aplicando el corpus jurídico básico que regula los principales trámites en aduana tal y como hasta ahora.

Sin embargo, la Comisión también tiene previsto introducir algunas medidas técnicas en materia de aduanas, como un Reglamento para incluir las aguas que rodean el Reino Unido en las disposiciones sobre los plazos dentro de los cuales deben presentarse las declaraciones sumarias de entrada y las declaraciones previas a la salida antes de abandonar o ingresar al territorio aduanero de la Unión, así como una propuesta de Reglamento para incluir a Gran Bretaña en la lista de países que necesitan una autorización general para exportar artículos de doble uso a toda la Unión.