Preservar la higiene y esterilidad está hoy más que nunca a la orden del día, motivo por el cual empieza a ser necesario apostar por el uso de cajas y palets de plástico reutilizables en lugar de envases de madera y cartón.

Así lo ven en Plasgad, destacando que se pueden lavar fácilmente y desinfectar a altas temperaturas para su reutilización, al contrario que las cajas de cartón, que se deterioran fácilmente y los palets de madera, que han de ser tratados para su correcta desinfección.

Los envases de plástico son resistentes a la humedad y evitan su absorción. De hecho, algunos productos quedan totalmente cerrados y protegen el producto transportado de cualquier elemento contaminante.

También son un buena alternativa para evitar insectos y plagas, al contrario que los palets de madera, que son el hábitat perfecto para ellos. De hecho, en procesos de exportación e importación deben someterse a estrictos procesos de limpieza y descontaminación.

En este sentido, los productos plásticos quedan como nuevos tras un lavado rápido, pero los palets de madera suelen absorber la humedad del ambiente, aumentando su peso y sufriendo deformaciones, pudiendo incluso deshacerse y dejar un rastro de desechos, virutas y suciedad a su paso. Además, los clavos y las astillas pueden dañar el contenido que almacenan y transportan.

Impermeabilidad y durabilidad

A juicio de este especialista, las cajas de plástico con tapa son la solución perfecta para las empresas que requieren almacenar sus productos protegidos de la humedad, líquidos, contaminación y suciedad. Las cajas de cartón, en cambio, no resisten bien la humedad y no protegen los productos de líquidos y sustancias nocivas para el producto.

Por otro lado, los productos plásticos presentan un bajo deterioro frente a temperaturas extremas, no se ven afectados por la humedad y mantienen su contenido intacto, mientras que el cartón presenta una baja durabilidad y un elevado desgaste frente a agentes externos.

Estas cajas tampoco son lo suficientemente robustas para llevar productos pesados, al contrario que las de plástico. Asimismo, se desgastan fácilmente y normalmente no se utilizan más de una vez, mientras que las cajas plásticas están diseñadas para usarse a largo plazo, ser reutilizadas y recicladas, pudiendo reducir considerablemente la cantidad de residuos generados.