Stef ha dado un nuevo giro a su política de sostenibilidad para centrarla en tres grandes objetivos, como son los de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus vehículos en un 30% para 2030, consumir energía 100% baja en carbono para sus edificios para 2025 e integrar a los proveedores de servicios de transporte en el proceso.

Así pues, en concreto, para actuar sobre las emisiones de sus vehículos, el operador logístico ha decidido favorecer la introducción de energías alternativas para sustituir progresivamente el gasóleo, como biocombustible B100 de origen francés, biogás natural para vehículos (bioNGV) y electricidad.

De igual modo, la compañía gala también pretende optimizar el consumo energético a través de la aplicación de técnicas de inteligencia artificial a la gestión del transporte y a las nuevas formas de conducción ecológica.

Finalmente, también planea utilizar hidrógeno y probar camiones eléctricos.

Por otra parte, para reducir las emisiones de sus inmuebles, Stef ha optado por la instalación de paneles fotovoltaicos en sus cubiertas, así como por el consumo de energía baja en carbono y de electricidad procedente de fuentes renovables.

Además, también cuenta con un sistema de gestión energética desde 2013 y aplica a sus instalaciones de producción de frío técnicas de inteligencia artificial para optimizar los consumos.

Por último, el operador tiene un Madrid su EnergyLab, unas instalaciones en las que prueba nuevas soluciones para la producción, almacenamiento y puesta en común de energía eléctrica y frigorífica.

Adicionalmente, la compañía francesa también fijará objetivos de sostemibilidad en la subcontratación del transporte y medirá su huella de carbono.