Trabajos pendientes en el Ministerio de Transportes

Pese a los avances que se han registrado en el último año, Transportes y el propio sector estiman que aún queda mucho por hacer, con la regulación de la subcontratación y de pesos y dimensiones en el horizonte.

Lunes, 19/09/2022 por CdS

El sector parece proclive a acotar la subcontratación a tres escalones como norma general.

Jaime Moreno, director general de Transporte Terrestre, ha reconocido en la última asamblea general de Atfrie celebrada este mismo mes en Oviedo que, pese a los avances que se han producido durante el último año en la regulación del transporte de mercancías, todavía quedan asuntos pendientes.

Da la razón así el director general al propio sector que también siente de manera unánime que aún queda mucho por hacer para que este sector esencial para la economía española tenga el status que merece.

En concreto, el director general destaca, en este mismo sentido, que en los últimos doce meses se han aprobado más de veinte medidas de diferente alcance para el sector.

Con estos avances en la mochila, Moreno ha colocado el debe del Ministerio, en concreto, aclarar las “zonas grises”, tal y como las ha denominado, que quedan en la prohibición de la carga y descarga por los conductores y en las que, según asegura, se está trabajando con las patronales y los sindicatos del sector.

Al tiempo, el director general de Transporte Terrestre asegura que, como otras leyes, la regulación de esta prohibición necesita un tiempo para asentarse y afinar su interpretación.

Por otra parte, Moreno también ha señalado que está pendiente los cambios en los pesos y dimensiones de los vehículos pesados, asunto delicado por sus múltiples implicaciones, pero que, a la vez, también genera un debate menos tenso, más sosegado del que levantaba hace algo más de un año.

Así mismo, Moreno también se ha referido a la regulación de la subcontratación en la cadena de transporte, cuya elaboración aún queda pendiente, ya que es un aspecto también sensible.

En concreto, el sector parece inclinarse a limitar el número de escalones en un máximo de tres que podrían incrementarse hasta cuatro en casos concretos como es el del transporte portuario, entre otros.

Sin embargo, habrá que ver si la Administración es proclive a una limitación tan concreta o si prefiere dejar esta regulación más abierta a la vista de posibles intereses en otros sentidos.