Tras la presentación de un nuevo proceso de ajuste, consistente en un ERE de 425 despidos, el 17% de plantilla, un ERTE en 2014 para el personal y una reducción salarial del 20%, Unipost ha aceptado la propuesta de someter este nuevo plan a referéndum. No obstante, CCOO y el resto de organizaciones sindicales, consideran insuficiente esta iniciativa.

CCOO ha afirmado que «se ha forzado a la empresa en la negociación hasta el final, proponiendo incluso una reunión extraordinaria para el pasado 10 de diciembre», en la que, según ha indicado la organización,«se han conseguido rebajar sus propuestas iniciales».

A finales de noviembre, el sindicato propuso un proceso de arbitraje en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), que finalmente no se ha podido consensuar con otras organizaciones sindicales ni con la empresa.

De este modo, CCOO considera que «el empleo y la vida de miles de trabajadoras y trabajadores están en juego«, y que «una decisión así, no puede depender de la valoración exclusiva de los representantes de los empleados«, por tanto, para el sindicato «la última palabra» debe someterse a un referéndum vinculante previsto para el próximo 17 de diciembre.

En el caso de que en la votación se rechazase la propuesta de la empresa, se retrocedería al primer escenario de las negociaciones con 500 despidos, un ERTE de 120 días hábiles y reducción salarial del 20% para todo el 2013 y 2014.