Huelga en el transporte de mercancias en Barcelona

El pasado martes 2 de julio se produjo un nuevo intento fallido de acuerdo entre patronales y sindicatos respecto al convenio colectivo del sector del transporte y logística de la provincia de Barcelona.

Según informa la patronal UNO, tras varios meses de complicada negociación del convenio colectivo de Barcelona y dejando tras de sí dos convocatorias de huelgas sectoriales con un total de cinco días de paros, el “resultado se plasma en una mediación en la Dirección General de Relaciones Laborales de la Generalitat de Cataluña que termina sin acuerdo entre las partes”.

Ante este nuevo intento fallido, UNO-ACET ha reiterado durante los últimos meses a los sindicatos su propuesta de negociación basada en la apertura de un nuevo ámbito de trabajo, un nuevo convenio colectivo para los operadores logísticos y de transporte, “a fin de dar respuesta a la distinta realidad laboral que tienen los operadores de transporte y logística frente a las empresas de transporte, como se ha hecho en Madrid”.

En opinión de UNO, esta posibilidad “abre un espacio de trabajo con la adecuada tranquilidad y perspectiva y en un entorno de estabilidad propiciado por el mantenimiento del acuerdo alcanzado en 2011 por UNO-ACET y los sindicatos”.

La patronal reconoce que no desea que se llegue el punto de que el convenio actual decaiga totalmente, aunque advierte que en función de diversas interpretaciones, este hecho ha sucedido ya el pasado 8 de julio. “Esto podría generar una situación de incertidumbre para los trabajadores de todo punto indeseable”, señala UNO en su comunicado.

Las empresas asociadas a UNO-ACET, insiste la patronal, han ofrecido, mayoritariamente, a sus trabajadores el mantenimiento de las condiciones establecidas por el acuerdo firmado con los sindicatos en 2011, “pero la reiteración de huelgas y conflictividad social no es el mejor caldo de cultivo para este esfuerzo adicional a lo estrictamente legal que están haciendo las empresas”.

UNO recuerda que el nuevo convenio colectivo que propone daría cuerpo a una actividad «de capital importancia en la cadena de suministro y que más de 10.000 trabajadores en la provincia de Barcelona ejercen en empresas representadas por UNO-ACET«.