Aunque según el dicho popular «En tiempos de tribulación, no hacer mudanza», parece que en el momento actual de incertidumbre agravada por la pandemia, algunas empresas prefieren centrarse en la parte más rentable del negocio, aún a costa del tamaño o de las sinergias que en otras ocasiones han justificado operaciones en sentido contrario.

«Mejor, no más grande», reza el planteamiento erstratégico actual de UPS que le ha llevado a desprenderse de su división de grupage UPS Freight, que se suma de esta forma al segmento de negocio TForce Freight de la compañía canadiense TFI International, una vez cerrado el acuerdo de venta por 800 millones de dólares (658 millones de euros al cambio actual).

Está previsto la firma de un acuerdo, por el que TForce Freight podrá continuar utilizando la red doméstica de paquetería de UPS por un período de cinco años.

Los activos adquiridos incluyen una red de 197 instalaciones, una flota de 6.340 tractoras y 23.400 semirremolques y una plantilla de 14.500 empleados, que junto con las operaciones de grupage de TFI en Canada, darán lugar a la mayor red de servicios de transporte por carretera de la región, a las que se incorporarán las operaciones en México en breve.

Con una historia de más de 85 años, UPS Freight, con sede en Richmond en el estado de Virginia, es uno de los transportistas de grupage más grandes de Estados Unidos, con una gama completa de servicios regionales y de largo recorrido.

Se espera que la operación, que está sujeta a las condiciones de cierre habituales y a las aprobaciones regulatorias de competencia, esté finalizada durante el segundo trimestre de 2021.