Las dos operaciones forman parte del proceso puesto en marcha por Iveco España con el objetivo de mejorar la atención al cliente y la calidad del servicio.
Las matriculaciones de vehículos en España mantienen la misma tendencia con caídas acumuladas tras 22 meses de descensos consecutivos, que han llevado al sector a cuestionarse el futuro de la actual red de concesionarios y la capacidad de producción instalada en España.
Según el Observatorio de ANIACAM, un tercio de las empresas asociadas considera que el sector del automóvil se encuentra en “caída libre” ante las dificultades de acceso al crédito, que han empeorado según la opinión de dos de cada tres.