La Federación Canaria de Empresas Portuarias ha querido aclarar algunas informaciones publicadas recientemente en medios de comunicación, que vinculaban de manera incorrecta la actividad portuaria y de suministro de combustibles en Canarias con la introducción de productos de origen ruso.
Tal y como explican desde Fedeport, no se han realizado operaciones de introducción de combustibles de origen ruso en el marco de la actividad portuaria y de bunkering en Canarias, en línea con el régimen sancionador de la Unión Europea vigente desde su entrada en vigor. Se trata, además, de una actividad sometida a exigentes controles aduaneros, documentales y de cumplimiento normativo, lo que garantiza la plena trazabilidad y certificación del origen de los productos que se manejan.
Además, los productos a los que hacen referencia los artículos corresponden a productos limpios, como gasolinas y gasóleos de automoción, mientras que la actividad principal de bunkering y muchas infraestructuras portuarias se enfoca en combustibles marinos, como fueles pesados y gasóleo marino. Del mismo modo, la utilización de hubs logísticos internacionales como Tánger Med forma parte del funcionamiento normal del comercio energético global y no implica alteración irregular del origen del producto ni evasión de sanciones.
En este sentido, desde la Federación puntualizan que las operaciones logísticas portuarias no equivalen a importación ni comercialización, pues las escalas, el tránsito o el almacenamiento temporal no suponen necesariamente la introducción del producto en el mercado español ni su titularidad por parte de las empresas que operan las infraestructuras o suministran combustible.
En el ámbito del bunkering, las compañías mantienen un control y trazabilidad completos de la cadena de suministro, desde el origen y almacenamiento bajo titularidad propia hasta la carga en buques propios u operados. Por tanto, el sector dispone de toda la documentación acreditativa del origen de los productos, disponible para las autoridades competentes, pero no se ha recibido objeción o advertencia alguna.
Así, reiteran su compromiso con la transparencia y el cumplimiento normativo, pero denuncian que informaciones técnicamente incorrectas como las mencionadas pueden provocar un daño injustificado y dificultar la comprensión sobre una actividad que, insisten, está altamente regulada.