La Oficina Marítima Internacional, perteneciente a la Cámara Internacional de Comercio, ICC, ha revelado un aumento de los incidentes marítimos mundiales, así como de la piratería y los robos a mano armada en 2025. Aunque la mayoría de los incidentes se clasificaron como de bajo nivel, les evidente que la violencia contra las tripulaciones continúa.
Según su Informe Anual sobre Piratería y Robos a Mano Armada, en 2025 se registraron 137 incidentes contra buques, frente a 116 en 2024 y 120 en 2023. En total, 121 buques fueron abordados, cuatro fueron secuestrados, dos recibieron disparos y se produjeron 10 intentos de ataque.
Además, en 2025, 46 tripulantes fueron tomados como rehenes, una cifra bastante inferior a los 126 de 2024 y los 73 de 2023. En total, 25 tripulantes fueron secuestrados, frente a 12 en 2024 y 14 en 2023, mientras que 10 tripulantes fueron amenazados, cuatro resultaron heridos y tres fueron agredidos.
El uso de armas de fuego también continúa en aumento, pues en 2025 se notificaron en 42 incidentes, frente a 26 en 2024, mientras que en el caso de los cuchillos, se notificó su uso en 33 incidentes en 2025, frente a 39 en 2024.
Zonas de peligro
Cabe apuntar que en 2025 se registró un número reducido de incidentes frente a la costa de Somalia, pero dos de ellos, ocurridos en el mes de noviembre, tuvieron lugar lejos de la costa, lo que demuestra que los piratas somalíes aún conservan capacidad de operar a larga distancia.
El Golfo de Guinea registró otro año de actividad limitada, con 21 incidentes, destacando el secuestro de 23 tripulantes en cuatro de ellos. Por su parte, el Estrecho de Singapur registró el mayor número de incidentes en el año 2025, con un total de 80 frente a 43 en 2024, lo que representa el 58% del total a nivel mundial.
El Centro de Notificación de Piratería de la Oficina Marítima Internacional ha querido expresar también su preocupación por la notificación tardía de este tipo de hechos, y ha pedido a los buques que informen con rapidez para facilitar acciones preventivas y poder proteger a otras embarcaciones.
Efectos en la salud mental
Es importante apuntar que los marineros se enfrentan a graves desafíos de salud mental tras vivir esta clase de situaciones, según Mental Health Support Solutions, del grupo OneCare. Durante la última década, más de 6.000 han sido tomados como rehenes, a menudo soportando cautiverios prolongados y una intensa presión psicológica.
El impacto mental y emocional de estas experiencias puede prolongarse mucho tiempo después de la liberación, pues algunos desarrollan ansiedad o hipervigilancia al operar en zonas de alto riesgo. Por su parte, otros pueden negarse inicialmente a reconocer el peligro potencial, pero ambas respuestas pueden afectar a su capacidad para seguir los protocolos de seguridad y gestionar el riesgo de manera eficaz.
Además, muchos se incorporan a los buques sin una preparación psicológica adecuada. La existencia de protocolos claros por parte de las empresas y de orientaciones sobre los procedimientos de emergencia es fundamental para ayudar a las tripulaciones a gestionar el estrés y la incertidumbre en situaciones de piratería.
Por ello, desde el MHSS instan a las navieras y a operadores a reconocer los riesgos para la salud mental asociados a la piratería y ofrecer un acceso proactivo e informado al apoyo psicológico antes, durante y después de la exposición a estas situaciones.