La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha inaugurado la semana pasada la nueva prolongación del muelle de la Esfinge.
Esta infraestructura estratégica culmina la cuarta fase de prolongación del dique de la Esfinge y permitirá reforzar la competitividad del puerto de Las Palmas en los tráficos de graneles líquidos, el bunkering y el tránsito marítimo internacional.
Una apuesta estratégica
La prolongación del Dique de la Esfinge se enmarca en la apuesta estratégica de la Autoridad Portuaria por el desarrollo de la Dársena de África.
En este sentido, la Autoridad Portuaria de Las Palmas estima que la ampliación del dique de la Esfinge permitirá atender buques petrolíferos de gran porte, lo que potenciará los tráficos del puerto y reforzará su posicionamiento como hub para estos productos.
Además, el aumento de la capacidad de la línea de atraque en 238,50 metros permitirá reducir los costes unitarios del transporte marítimo, mejorando la competitividad del puerto de Las Palmas.
Mejorar las condiciones operativas y de seguridad
La ejecución de esta actuación responde tanto a la necesidad de ampliar la capacidad operativa del puerto como a la de mejorar las condiciones de abrigo y seguridad en la dársena de África, una zona que en los últimos años había experimentado episodios de mayor agitación y resonancia a medida que avanzaba el desarrollo de los muelles y explanadas.
En concreto, la obra ha consistido en la prolongación del dique de la Esfinge hacia el sur en una longitud total de 238,50 metros, manteniendo la alineación norte-sur y una tipología de dique vertical.
El nuevo tramo cuenta con un calado de 25 metros y un ancho de maniobras de 18,25 metros, lo que permite la operativa de buques de gran porte en condiciones de seguridad y eficiencia.
A su vez, la ampliación está conformada por siete cajones flotantes de hormigón armado, con una manga de 24 metros. De ellos, cuatro han sido de nueva construcción, con una eslora de 33,90 metros y un puntal de 28,50 metros, mientras que los tres restantes corresponden a cajones reutilizados del antiguo martillo del dique Nelson Mandela, que han sido reflotados y fondeados en su nueva ubicación.
Los trabajos han supuesto una inversión total de 25.324.430,88 euros y se han desarrollado en un plazo de 22 meses.