Desde comienzos de siglo, las nuevas tecnologías están transformando la actividad logística y de transporte. En los últimos años se han multiplicado los productos para mejorar procesos, trazabilidad, control, costes y calidad en toda la cadena de suministro.

Sin embargo, las empresas del sector logístico y de transporte necesitan partners que entiendan a la perfección el negocio y las necesidades de un sector que avanza a pasos agigantados, para que puedan contar con herramientas flexibles, parametrizables y personalizables.

Con el fin de conseguir una alineación estratégica entre las herramientas tecnológicas y los operadores Alerce trabaja a partir de tres pilares básicos de actuación, como son las inversiones en I+D+i, experiencia y flexibilidad.

Por un lado, Alerce orienta sus inversiones tecnológicas para poder atender a las nuevas necesidades del sector. Así mismo, por otro, la compañía cuenta con equipos expertos que conocen a la perfección los requerimientos necesarios en cada caso. Y, finalmente, la flexibilidad de sus herramientas permite una correcta adaptación a la operativa.

Todo ello es crucial para que las tecnologías puedan desplegar todas sus capacidades y que los operadores logísticos y de transporte puedan aprovechar su rendimiento para mejorar su operativa, optimizar el servicio y obtener mayores beneficios.

De esta manera, empresas tecnológicas como Alerce están en condiciones de dar un paso más allá y, dejando de lado un papel como mero proveedor, puedan ocupan un papel clave como consultores y como partners tecnológicos, labores con las que la compañía logra adaptarse a las necesidades de cada cliente específico.

Esta transformación es clave a la vista de la incorporación al sector logístico y de transporte de soluciones tecnológicas cada vez más complejas y evolucionadas, como el ‘Big Data’, la inteligencia artificial o el análisis predictivo, entre otras.

Con todas se busca estar en condiciones de atender a los nuevos requerimientos del sector, como una capacidad para anticiparse a la demanda o el incremento de volúmenes, manteniendo la necesaria rentabilidad empresarial.

En logística, el control de los datos y de la información asociada a las operaciones en la logística y el transporte es el factor fundamental que separa el éxito del fracaso, la rentabilidad de la improductividad y, en definitiva, la capacidad para adaptarse a las necesidades de los clientes.

La tecnología implica contar con herramientas que multiplican la productividad, que generan una ventaja competitiva en el mercado, pero para poder aprovechar las inversiones en este campo es imprescindible contar con colaboradores de confianza, como Alerce, con capacidad para adaptarse a la realidad de cada empresa, aportar las soluciones cada compañía necesita en cada momento concreto y acompañarla en un camino que también implica un profundo cambio cultural hacia un nuevo nivel de competitividad, eficiencia y productividad.