Cadena de Suministro, revista de referencia del sector logístico celebra 10 años, con un año de retraso por la condenada pandemia. Pero eso me permite hermanarme con ellos en mi décimo aniversario de acceso a la Dirección General de Gran Europa: 2012

2012 fue el título de una película cuya base era la antigua hipótesis del fin del mundo durante el año 2012, basada en las lecturas del calendario maya, cuyos inscritos narraban el fin de una era bajo cataclismos que arrasarían al mundo. Y entonces casi parecía que iba a ser así. Llevábamos tres años en los que yo decía que estábamos en una tormenta y no se veía la claridad por ningún lado, y parecía, eso, que se iba a acabar el mundo.

Y en esas circunstancias tan duras, me toca estrenar el puesto. En nuestro sector, no se hacía casi nada, no se alquilaba casi nada, pero yo veía que las rentas no bajaban tanto como en otros sectores, ni el porcentaje de vacíos era tan alto.

En la primera reunión del Consejo de la Empresa que compartíamos con Metrovacesa desde 1996, y que yo presidí en mi etapa en esa empresa, le dije al que ocupaba el que había sido mi puesto: “comparemos euro a euro, desde el 2000, la rentabilidad obtenida por cada euro invertido en oficinas o por cada euro invertido en logística”. La respuesta no tenía duda. La caída porcentual de rentas fue menor, los vacíos mucho menores y la rentabilidad, por tanto, mucho mayor. Glamour, menos, pero rentabilidad mucha más.

Y cuando la tormenta amainó el sector inmologístico emprendió un recorrido que en estos 10 años le ha llevado de ser el patito feo del sector inmobiliario a convertirse en la estrella, con el efecto “pandemia” como empujón final en este desarrollo por la afección de dicha pandemia a oficinas, centros comerciales y hoteles y el despegue del comercio electrónico, con su influencia en la logística.

Cuando la tormenta amainó, el sector inmologístico emprendió un recorrido que en estos 10 años le ha llevado de ser el patito feo del sector inmobiliario a convertirse en la estrella.

Viendo la tendencia, se puede comprobar que las rentabilidades han caído hasta niveles por debajo del 4%, superando a los centros comerciales y acercándose a las oficinas prime, cuando en 2012 la logística estaba en niveles del 9% con más de tres puntos de diferencia con respecto a oficinas y centros comerciales. Se ha multiplicado por más de dos la superficie promovida y alquilada

La inversión en logística ha pasado de 53 millones de euros en 2012 a 2.919 millones en 2021, y de ser marginal respecto a otros sectores inmobiliarios a ser el sector en el que más se invirtió en 2021.

Y todo esto acompañado con una llegada masiva de actores nuevos al sector, promotores, constructores, inversores nacionales y fondos extranjeros, que aún hoy siguen llegando, atraídos por estos datos y por las perspectivas de futuro positivas que hay por las diferencias de ratios que aún tenemos con otros países de nuestro entorno. Desde la óptica de 2012, para frotarse los ojos.

Pero hay algún nubarrón en el horizonte. Las rentas no han subido en la misma proporción. La compresión de rentabilidades ha permitido que los incrementos de coste de suelo, que no de construcción (hasta hace un año) no se hayan trasladado a rentas. Y desde hace un año tenemos el ambiente de subida de costes de construcción y de inflación general, y de inestabilidad por la guerra y por la pandemia, que hace que todo sea mucho más complicado de prever.