El impacto de la pandemia tardará en superarse por completo. Mientras tanto, la logística y el transporte viven sometidos a un proceso de transformación marcado por la alta incertidumbre y un cambio de modelo para adaptarse a nuevos modelos de consumo. Diez tendencias emergen ante un entorno nuevo.

1 Incertidumbre

La incertidumbre seguirá siendo la tónica a decir de muchos expertos, durante todo 2022, a la espera de ver cómo evoluciona el control de la pandemia en todo el planeta.

Esta tendencia se traduce en dificultades para elaborar previsiones de la demanda acertadas, para encontrar abastecimiento y proveedores fiables. En este entorno se necesita una logística ágil y resiliente.

 

2 Sostenibilidad

La sostenibilidad es una tendencia asentada en el sector logístico. Sin embargo, tras años de un rigorismo mesiánico, parece imponerse una visión más pragmática.

Parece que los políticos han comprendido que las exigencias de sostenibilidad no pueden ser las mismas para personas privadas que para entidades con pocas opciones de mercados. El apoyo tecnológico y financiero, claves para conseguir una sostenibilidad real.

 

3 Inflación

La alteración de los flujos comerciales y los drásticos cambios en oferta y demanda han generado una espiral inflacionista que se traduce en un incremento de los costes logísticos y de transporte.

Los altos precios de la energía, la escasez de personal y equipos marcan el presente económmico en todo el planeta.

En los próximos meses terminará por dilucidarse si la tendencia inflacionista iniciada en 2021 se queda en agua de borrajas o tiene mayor recorrido.

 

4 Logística como servicio (LaaS)

La logística se ha convertido en un servicio que aporta un alto valor añadido.

En este contexto, se pasa de simplemente mover y almacenar mercancías a incorporar nuevos servicios en diversas áreas.

Todo ello lleva a una nueva concepción de la logística, con mayor importancia y nuevas capacidades.

 

5 Intercanalidad

Más allá de la omnicanalidad, el cliente tiende a mezclar canal físico y on-line, al tiempo que demanda comodidad y servicio.

La logística evoluciona para adaptarse a una realidad compleja, con nuevos actores y que desborda en servicios y catálogo de servicios más allá de la pura entrega domiciliaria en entornos urbanos

 

6 Escasez de suministro

La mayor parte de los expertos vaticinan que la escasez de suministros se prolongará durante todo este año, a la espera de que las cadenas de suministro buscan el equilibrio tras la pandemia.

En este contexto, se mantienen también las alteraciones en los flujos comeciales, lo que obligará a aposta aún más por tecnologías de visibilidad.

 

7 El cliente en el centro

El comercio electrónico primero y la omnicanalidad, después, están devolviendo, por su capacidad de adaptación y personalización, al cliente al trono de las relaciones comerciales.

El cambio de modelo implica una transformación de la operativa logística que busca la agilidad y la resiliencia para ofrecer un servicio de calidad con nuevos requerimientos.

 

8 Talento

El sector logístico se enfrenta a una escasez de personal cada vez más acuciante.

Es paradójico que falte talento precisamente cuando la gestión logística se ha convertido, por mor de la pandemia, en un tema de conversación habitual, en un nuevo lugar común en boca de todos.

Más allá de todo ello, la escasez de personal tiene un impacto directo en los costes empresariales y en la competitividad. Urge formación.

 

9 La logística en el centro de decisión

La pandemia ha colocado a la gestión de las cadenas de suministro en el centro de decisión de las empresas.

Las empresas de todo el planeta parecen haberse dado cuenta de repente de que sin abastecimiento no hay producción y que sin distribución no hay oferta en los mercados.

Ahora, en un contexto de incertidumbre, todas las miradas están puestas en la gestión logística para poder lidiar con un entorno en el que quedan pocas certezas.

 

10 La importancia del transporte

El transporte ha superado con nota la dura prueba de fuego de la pandemia. Barcos, aviones y, sobre todo, camiones han funcionado como un reloj precisamente cuando más se los ha necesitado.

Conviene no olvidar el crucial papel que juega el transporte para la economía global y contribuir activamente a su dignificación.