Los volúmenes de inversión global en el ámbito industrial y logístico se han disparado en los últimos años, colocando a este sector en el centro de las estrategias de inversión en el mercado del Real Estate.

Existe un nivel de demanda sin precedentes, en gran parte motivado por el crecimiento del e-commerce y el impacto de la pandemia, así como las nuevas formas de distribución, pero además esta clase de activos han demostrado que se encuentran entre los más resistentes dentro de la situación económica global, llegando incluso a salir fortalecido el sector tras la crisis desatada por el Covid-19.

Aunque tradicionalmente, los almacenes venían siendo instalaciones poco atractivas, con entornos agresivos, llenos de movimiento, la logística ha dado un giro importante y ha pasado de estar arrinconada en la oscuridad a jugar un papel determinante en la competitividad de cualquier empresa.

Cambio de estrategia

No obstante, con tantos inversores reequilibrando sus estrategias de asignación de activos hacia el sector industrial, la competencia por los activos finales seguirá siendo enorme en los próximos años, según apuntan desde Savills Aguirre Newman.

La fortaleza de los datos del comercio electrónico está repercutiendo directamente en el mercado logístico por su implicación directa con los operadores on-line, los retailers y las empresas de mensajería, pues el mayor volumen de trabajo de estas empresas conlleva la necesidad de aumentar sus espacios dedicados a logística.

Precisamente este crecimiento del e-commerce está llevando a la búsqueda de nuevos centros de operaciones más allá del circuito habitual de la zona centro y Cataluña, para poder reducir los tiempos de entrega.

El atractivo de la logística se basa, por tanto en la consideración de actividad esencial por su rol para abastecer las ciudades, por el cambio en los hábitos de consumo y por el incremento del e-commerce, que aún cuenta con gran potencial de crecimiento en España por su escasa penetración frente a la de otros países europeos.

Actualmente, la tasa de penetración, situada en un 8,7% en 2020, es mayor que la de países vecinos como Portugal (7,6%) o Italia (7,9%) y está muy cerca de los niveles de Francia, con un 9,2%, pero por debajo de la media europea, situada en el 12%, según refieren en CBRE.

La contratación de espacio logístico destinado al e-commerce sigue creciendo.

Fuertes datos de inversión

En el año 2021, el mercado logístico fue el más activo, con más de 2.600 millones de inversión según Savills, que representaron el 24% del total terciario y supusieron el máximo de toda la serie histórica.

En la comparativa interanual, se produjo un crecimiento del 65%, debido principalmente a la adquisición por parte de Bankinter de la cartera logística de Montepino, pero sin incluir dicha operación, el aumento sería del 12%.

Igualmente, la consultora lleva tiempo destacando la entrada de nuevos actores que no tenían exposición logística, en muchos casos procedentes del retail, sin olvidar la entrada de fondos asiáticos en la logística española.

Con tantos inversores reequilibrando sus estrategias de asignación de activos hacia el sector industrial, la competencia por los activos finales seguirá fuerte en los próximos años”.

CBRE, por su parte, sitúa la inversión en el entorno de 2.200 millones de euros, lo que supone un aumento de un 53% respecto al volumen registrado en 2020. En 2022 será difícil igualar el volumen de inversión alcanzado en 2021 debido fundamentalmente a la escasez de producto, pero el inmologístico se mantendrá como el tipo de activo que tendrá una mayor revalorización.

Respecto a la influencia que está teniendo el e-commerce, en uno de sus últimos informes apunta que la contratación de espacio logístico destinado al comercio electrónico en España alcanzó el 34% en el primer trimestre de 2021, mientras que durante todo el 2020 fue de un 28% y un 17% en 2019.