Tras la segunda Cumbre de la Declaración de Amberes, la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles ha pedido que se adopten medidas concretas en 2026 para restablecer la competitividad y garantizar el futuro industrial de Europa.
No hay una Europa resiliente, segura o fuerte sin una industria europea fuerte, dicen desde Acea, que recuerda que el sector da empleo a más de 13 millones de personas y es el mayor inversor privado en investigación e innovación.
Por este motivo, los fabricantes entienden que es necesario adoptar medidas coordinadas que salvaguarden los puestos de trabajo y restablezcan la fortaleza industrial de Europa. Igualmente, aseguran que el éxito de la descarbonización del transporte por carretera en Europa depende de una base industrial próspera y competitiva en Europa.
Precisamente, Karin Radström, presidenta de Vehículos Comerciales de la Asociación y directora general de Daimler Truck, ha subrayado que la descarbonización de los vehículos pesados requiere una gran inversión y un marco político coherente y propicio. El sector, dice, necesita un enfoque más radical para simplificar la normativa y liberar recursos para la electrificación, empezando por la normativa Euro 7.
Asimismo, desde Acea han explicado la importancia de garantizar que las políticas reflejen las condiciones específicas de los turismos, furgonetas, camiones y autobuses. Así, creen que la propuesta de la Comisión para relajar los objetivos de reducción de emisiones de CO2 para 2030 por parte de turismos y furgonetas debería ser reforzada por el Parlamento y el Consejo.
Por ejemplo, la propuesta sobre vehículos corporativos limpios reconoce la necesidad de crear medidas de demanda, pero es necesario reequilibrarla con incentivos para acelerar la transición hacia la movilidad de cero emisiones.
Por último, recuerdan que aunque los fabricantes están plenamente comprometidos con la neutralidad climática, la transición solamente se acelerará si la UE y los Estados miembros redoblan esfuerzos para crear las condiciones adecuadas, desde la mejora de la red eléctrica y el despliegue de infraestructuras hasta los incentivos a la compra y la reducción de los precios de la electricidad para la recarga.