La VI edición del Foro Anfac ha reunido a representantes del sector de la automoción, la distribución, componentes, el ámbito asegurador y el energético, que han coincidido en la necesidad de activar con urgencia las medidas necesarias para garantizar el liderazgo industrial de España en un momento de profunda transformación.
El debate sobre el futuro del sector está plenamente abierto, lo que exige la colaboración de todos los actores implicados en la cadena de valor para mantener la competitividad de una industria que supone el 10% del PIB español y genera el 9% del empleo sobre la población activa.
En este sentido, Josep María Recasens, presidente de la Asociación, ha explicado que el sector nunca ha afrontado tantos retos de forma simultánea, a pesar de que la producción europea y española siguen por debajo de los niveles previos a la pandemia. También ha insistido en que es necesario construir un mercado europeo fuerte y tecnológico, pero "sin perder de vista la realidad del sector y transformar lo que hemos construido".
Además, ha destacado que Europa es una región “que juega desarmada” en el nuevo orden global, pues se encuentra tecnológicamente por detrás de Asia y regulatoriamente frenada. Según ha explicado, “el vehículo eléctrico es el vector que va a converger todas las tecnologías del futuro. Si no participamos de estas tecnologías, no vamos a ser competitivos”.
Respecto al Plan España Auto 2030, el presidente de Anfac ha asegurado que “España se ha puesto las pilas” con una iniciativa que reúne todas las recetas de éxito de China, EEUU y Europa. El director general de Anfac, José López-Tafall, también ha valorado la elaboración de esta hoja de ruta para reforzar el papel de España como segundo productor europeo y octavo mundial, atrayendo inversiones de calidad y con compromisos a largo plazo.
Coordinación y ayudas
En esta línea, Javier Pujol, presidente de Sernauto, ha defendido la importancia de proteger la industria y trabajar de manera coordinada en toda la cadena de valor del vehículo, mientras que Marta Blázquez, presidenta de Faconauto, ha reivindicado la necesidad de contar con planes de ayuda para acompañar la transición al vehículo eléctrico.
Por ello, ha aludido a la convivencia del Plan Auto+ y del Plan Nacional de Renovación del Parque previsto, ya que ambos conectan la transición energética con la capacidad real de compra. Precisamente, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha trasladado el respaldo del Gobierno a la industria, destacando también el avance que supone el Plan España Auto 2030 para fortalecer este sector, aumentando las ventas y la producción en el país.
En su caso, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido en este evento la apertura de la automoción española a nuevos mercados, como los derivados de los acuerdos con Mercosur e India, que permitirán eliminar progresivamente aranceles de hasta el 35% para vehículos terminados y entre el 14% y el 18% para componentes. Igualmente ha señalado que la innovación y las economías de escala están impulsando ya una reducción de precios en la industria, especialmente en el ámbito de las baterías.
Visión europea
En esta línea se ha pronunciado también Olla Källenius, presidente de Acea, que ha insistido en que "gran parte de la fuerza de la economía europea recae en la industria automotriz" y ha señalado que “debemos poner nuestros esfuerzos en traer la fabricación de baterías al territorio europeo. De esta manera, aumentaremos el valor añadido del sector y de las empresas”.
Por su parte, Sigrid de Vries, directora general de Acea, destacó la necesidad de reforzar el paquete de medidas legislativas impulsado por la Comisión Europea para regular el futuro del sector del automóvil, y conciliar la ambición climática con la competitividad industrial, para poder proteger los 13,6 millones de empleos que aporta la industria en Europa.
Benjamin Krieger, secretario general de Clepa, también ha participado en el foro, en el que ha reclamado una estrategia para los proveedores que reduzca los costes de energía y que a la vez recorte burocracia, y Marco Stella, vicepresidente de Anfia, ha pedido una regulación más flexible y unas condiciones de competencia equitativas: “No podemos ser la única región del mundo con normas y objetivos tan estrictos en materia de sostenibilidad”.