La Generalitat de Cataluña pretende acelerar el diseño y ejecución de su estrategia para el desarrollo de nuevo suelo industrial y logístico.
Con esta iniciativa, el Gobierno regional pretende impulsar la actividad económica a partir criterios de reequilibrio territorial, de priorización sectorial y de sostenibilidad ambiental.
El objetivo es que la comunidad disponga de parcelas de grandes dimensiones en lugares bien conectados, con infraestructuras de transporte y que, al mismo tiempo, pueda reducirse o desclasificarse aquellos sectores planificados que no se han llegado a desarrollar y que no responden a la demanda y necesidades actuales de suelo.
El Ejecutivo catalán estima que Cataluña tiene mucho suelo industrial cualificado, pero que no se ha desarrollado. En concreto, se contabilizan 1.480 sectores que suman más de 14.000 hectáreas de suelo, con un potencial de desarrollo de 8.477 hectáreas, de las cuales el 78%, unas 6.610 hextáreas en tota, todavía está vacante, especialmente en el Vallès, Bajo Llobregat, Campo de Tarragona y Ponienet.
Parcelas XXL
Asimismo, las autoridades regionales tambián han detectado la necesidad de disponer de parcelas de gran tamaño que no se pueden habilitar en cualquier suelo ya calificado.
Por tanto, se considera necesario activar y consolidar los desarrollos industriales existentes allí donde las circunstancias lo requieran, garantizar que los planeamientos urbanísticos reduzcan suelos industriales no ejecutados con una ubicación inadecuada y crear nuevas áreas con parcelas de grandes dimensiones.
Cuatro ejes estratégicos
Así pues, se han establecido cuatro ejes principales de esta estrategia
El primero de ellos es la creación de una comisión de coordinación interdepartamental para agilizar la tramitación de planeamientos urbanísticos relacionados con suelo industrial.
El segundo se centra en analizar el territorio con datos objetivos de demanda que puedan justificar nuevas implantaciones de suelo industrial de grandes dimensiones. La voluntad es priorizar desarrollos impulsados por más de un municipio.
El tercero aspira a adecuar a la regulación vigente la ordenación de suelos industriales existentes que no se han desarrollado, impulsar su transformación o desclasificación.
Por último, la estrategia catalana también apuesta por detectar demandas de suelo industrial en toda Cataluña y facilitar la implantación de nuevos actores.