España se sitúa por primera vez como el país más atractivo de Europa para la inversión inmobiliaria, alcanzando el primer puesto del ranking continental en 2026, según un informe dado a conocer esta semana por CBRE.
En concreto, casi la mitad de los inversores cross‑border seleccionan España como su principal destino por potencial de retorno, apoyado en la fortaleza de su economía, una fuerte demanda residencial y la escasez de oferta en determinados segmentos, lo que presiona al alza rentas y absorción.
Continuidad para un buen 2025
Según los datos de la consulora, este liderazgo de España viene precedido por un fuerte 2025, con más de 18.400 millones de euros de inversión, lo que implica un ascensi anual de un 31%.
De cara a 2026, CBRE prevé un nuevo aumento de entre un 5% y un 10%, para colocarse en un rango de entre 19.000 y 21.000 millones de euros, en un entorno de estabilidad monetaria y mejores condiciones de financiación que favorecerán el cierre de operaciones y la liquidez del mercado.
Atractivo inmologístico
Con más detalle, la inmologística se coloca como el segundo segmento más atractivo para la inversión, con uin 25%, y sólo por detrás de la vivienda.
En este mismo sentido, este tipo de activos mantienen una posición estratégica impulsada por el comercio electrónico, la optimización de cadenas de suministro y la necesidad de activos modernos cerca de los principales núcleos urbanos.
La mejora de la confianza de los inversores en el mercado inmobiliario europeo refleja la estabilización de los precios y una mayor disponibilidad de financiación, algo que permite que un 89% espere que su actividad de compra aumente o se mantenga estable en 2026, mientras que un 83% anticipa que la actividad de venta aumentará o se mantendrá.
En este contexto, los inversores continúan favoreciendo las estrategias value‑add y core‑plus, apoyadas por la estabilización de los precios y oportunidades para mejorar los ingresos.