Los costes de almacenamiento parecen haberse estabilizado en el tercer cuarto de 2025 a nivel global.
Sin embargo, según el último análisis de Transport Intelligence, en Europa han repuntado y, de acuerdo con este análisis, habrían entrado en una meseta en que los costes se mantienen estructuralmente elevados, impulsados por el aumento de los salarios, los precios de la energía y las fricciones regulatorias.
Las rentas también crecen
En paralelo, también se detecta un aumento sostenido de las rentas en el Viejo Continente que apuntaría a una rigidez estructural más que a un impulso cíclico, con una disponibilidad limitada de espacio moderno en los principales mercados logísticos.
Al tiempo, la moderación en la inflación de los costes de construcción no se ha traducido en un alivio de los alquileres, ya que las limitaciones de suelo y las condiciones de financiación siguen limitando la nueva oferta.
Costes laborales
A su vez, los costes laborales han vuelto a repuntar tras permanecer estables durante un tiempo y se sitúan ahora casi un 30% por encima de los que había en el primer trimestre de 2022.
Esta evolución refleja el impacto acumulado de los sucesivos aumentos salariales y de la persistente escasez de mano de obra en los principales centros logísticos europeos, circunstancias que convierten a los costes laborales en un factor estructural y persistente de la inflación de los costes de almacenamiento en Europa, con escasas señales de mejora a corto plazo.
Energía
Por último, los costes energéticos de Europa han descendido dando paso a un entorno de costes más estable. La evolución refleja la moderación de los precios mayoristas de la electricidad y el gas en los principales mercados europeos, impulsada por la mejora de las condiciones de suministro y unas condiciones meteorológicas relativamente favorables.