La Asociación Española de Robótica y Automatización, AER Automation, ha puesto en marcha su nueva Comisión de Inteligencia Artificial junto a la consultora Structurit, especializada en Industria 4.0 e Inteligencia Artificial aplicada a entornos industriales.
La comisión nace con el propósito de acelerar la integración de la IA en la industria española bajo criterios de sostenibilidad, competitividad y cumplimiento normativo, en un momento marcado por la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial.
Contará con un grupo impulsor formado por cinco miembros de la Asociación, Bcnvision, Eurecat, Geprom, GMV y Rockwell Automation, junto a cuatro organizaciones externas, entre las que destacan FCC, el Observatorio de Industria y Tecnología, y PwC, que aportarán su visión desde diferentes ángulos del ecosistema 4.0. Tras una fase inicial de pilotaje, la participación se abrirá a todos los asociados que deseen sumarse.
El objetivo es que la Comisión de Inteligencia Artificial contribuya a cerrar la brecha tecnológica y convertir la IA en motor de productividad, eficiencia y resiliencia industrial. En 2025 y 2026, trabajará en la identificación de casos de uso reales por sector; el lanzamiento del Marketplace AER para conectar a proveedores e integradores del ecosistema, la ejecución de pilotos en ámbitos como visión artificial, mantenimiento predictivo o IA generativa; la elaboración de una Guía de Estándares y Buenas Prácticas, y el impulso de programas de capacitación técnica.
Además, aprovechará Advanced Factories 2026 para presentar el primer "Position Paper" de la Comisión, lo que marcará un hito en la definición de una estrategia nacional de IA industrial. Se pretende que las pymes accedaán a metodologías y pilotos que faciliten la adopción tecnológica, que las grandes empresas puedan participar en la definición de estándares sectoriales, y que las start-ups ganen visibilidad en el nuevo Marketplace AER.
Por su parte, los centros tecnológicos y universidades se integrarán en proyectos de I+D y formación de talento híbrido, mientras que las administraciones públicas contarán con un interlocutor único para definir políticas y regulaciones. En definitiva, la iniciativa no solo fortalecerá la competitividad y sostenibilidad del tejido productivo nacional, sino que también proyectará al ecosistema español de automatización y robótica en el ámbito europeo e internacional.