La pandemia del Covid-19 ha impulsado las entregas domiciliarias en 2020, lo que ha supuesto que el tráfico de camiones excediera los niveles de 2019. Esto ha llevado al mismo tiempo a un incremento de la contaminación, que Amazon está decidida a solucionar incorporando más de 700 camiones a gas natural, de tamaño medio y pesado.

Una ‘joint-venture’ formada por Cummins y Westport Fuel Systems suministrará los motores para estos vehículos, utilizados para las conexiones entre los almacenes y los centros de distribución. En total, se han encargado más de 1.000 motores, que pueden funcionar tanto con gas natural renovable como no renovable.

La multinacional, que aspira a alcanzar la neutralidad de carbono en 2040, ha escogido el gas natural por su capacidad para reducir las emisiones de CO2 en un 27% respecto al diésel, según los cálculos de la Administración Estadounidense para la Información Energética.

Además, a la hora de decantarse por el gas natural, se ha tenido en cuenta que los motores eléctricos no son aún viables a día de hoy para el transporte pesado. No obstante, dentro de la amplia gama de soluciones de transporte que utiliza el gigante del e-commerce, también se están probando en la actualidad vehículos eléctricos, de GNC y otros.

En este sentido, en 2019 encargó 100.000 furgonetas eléctricas a Rivian, que comenzarán a entregarse en 2021, a las que hay que añadir otras 1.800 de Mercedes-Benz.