Camión repostando en una EE.SS.

En junio del año pasado la Junta de Andalucía aprobó el decreto ley 1/2012 por el que se establecía el recargo del impuesto sanitario sobre los carburantes en su cuantía máxima, de 4’8 céntimos por cada litro de gasóleo repostado en dicha comunidad autónoma.

Desventaja competitiva

Desde que dicha norma fue aprobada, Fenadismer ha venido solicitando reiteradamente a la Junta de Andalucía la aprobación del régimen de devolución del citado impuesto al colectivo de transportistas y evitar así una situación de desventaja competitiva frente a los transportistas de otras regiones.

Tras la aprobación del citado decreto ley, Andalucía se situó a la cabeza en presión fiscal por dicho tributo, frente a las demás comunidades autónomas que también tienen establecido dicha cuantía del impuesto, pero que compensan al sector profesional del transporte.

En la actualidad el impuesto se devuelve en las comunidades de Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla-León, Comunidad Valenciana, Cantabria, Asturias, Baleares, Navarra y Cataluña, aunque esta última sólo a los transportistas catalanes. Por su parte, las Comunidades de Aragón, La Rioja, País Vasco y Canarias no aplican dicho impuesto autonómico.

Pérdida de 73 millones de euros para las arcas autonómicas

Sin embargo, lejos de alcanzarse el objetivo de recaudar más ingresos fiscales por el incremento del gravamen del céntimo sanitario en dicha comunidad, la medida ha implicado una pérdida de ingresos de más de 73 millones de euros en los doce primeros meses de vigencia del impuesto, al haberse dejado de repostar en dicha región más de 309 millones de litros hasta junio de 2013 respecto a lo consumido en idéntico período en el año anterior, según datos oficiales.

Por cada litro que deja de consumirse en las gasolineras andaluzas, la comunidad autónoma deja de ingresar el 58% de lo recaudado del impuesto de hidrocarburos que les corresponde en virtud de lo establecido en la vigente Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas, más la recarga autonómica del céntimo sanitario, actualmente denominado tramo especial del Impuesto sobre Hidrocarburos. Esto ha supuesto una merma de ingresos total en el primer año de vigencia de 73’6 millones de euros.

En este periodo, los transportistas andaluces han tratado de repostar en otras regiones con menor presión fiscal, con el consiguiente perjuicio para las estaciones de servicio situadas en dicha región.

Por ello, Fenadismer ha vuelto a solicitar formalmente, a la consejera andaluza de Hacienda, que reconsidere su negativa a establecer el sistema de devolución del céntimo sanitario a los transportistas andaluces, del que ya disfrutan los transportistas de otras comunidades autonómicas.