Distribucion urbana

El Ayuntamiento de Madrid va a poner en marcha un conjunto de medidas que pretenden reducir el tráfico un 6% en 2020 y supondrán una disminución de las emisiones contaminantes a la atmósfera estimadas en 135.000 toneladas de CO2 y 400 de NOx.

Las medidas están incluidas en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la ciudad, aprobado el jueves 4 de diciembre por la Junta de Gobierno municipal, tras el proceso de alegaciones que ha llevado el consistorio durante los meses de verano.

Entre las medidas más destacadas se encuentran la implantación del Sistema de Estacionamiento Regulado inteligente, que tiene en cuenta la contaminación en la ciudad a la hora de establecer recargos en las tarifas; la priorización semafórica de los autobuses y la mejora y ampliación de la red ciclista.

Incluye la creación de aparcamientos de disuasión o la implantación de instrumentos tecnológicos para el control de la indisciplina en las zonas de carga y descarga. Todo ello supondrá una reducción de 3,2 millones de kilómetros diarios recorridos por el conjunto de los coches que circularán por la ciudad en 2020.

En 2020 se realizarán un 3,5% más de desplazamientos al día, que supone 130.000 más, en los distintos medios de transporte, pero estos serán absorbidos por los modos sostenibles para que no repercuta en el nivel de congestión. En concreto, se espera que con las medidas de disuasión del uso del vehículo privado y las de potenciación de los otros modos.

Medidas para la Distribución Urbana de Mercancías (DUM)

En lo relativo a la Distribución Urbana de Mercancías (DUM), al día se realizan cerca de 33.000 operaciones de carga y descarga en la ‘almendra central’ de Madrid, a pesar de la reducción del 15% del número de operaciones entre 2008 y 2012. Esta actividad, según los datos del Ayuntamiento, es responsable del 14% de la contaminación de la ciudad.

El problema principal en la distribución urbana es la indisciplina del estacionamiento, es decir, aparcar en doble fila, en las esquinas, aceras, etc, aunque, por el contrario, se mantiene estable el porcentaje de operaciones que se realizan en las plazas reguladas del SER.

Además, un 40% de las horas por plaza ofrecidas para la carga y descarga es utilizado por vehículos que no realizan este tipo de operaciones, lo que implica una falta de espacio para el distribuidor.

Para reconducir esta situación, el plan prevé colocar parquímetros en las cerca de 2.400 zonas que hay en Madrid para realizar la carga y descarga, no para cobrar sino para imponer un tiempo máximo de 30 minutos de aparcamiento. Únicamente el 77% de las operaciones de estacionamiento cumplen esta limitación de tiempo. Además, restringirá la circulación de camiones de gran tamaño durante el día, concentrando sus operaciones en horario nocturno.

692 millones de euros de inversión

Con la menor utilización del coche se pretende reducir el ruido y la contaminación atmosférica para aumentar el bienestar y la calidad de vida de los madrileños. Además de CO2 y óxidos de nitrógeno, se prevé que con el Plan se dejarán de emitir 26 toneladas de partículas en suspensión inferiores a 2,5 micras.

Teniendo en cuenta que el gasto público municipal destinado a las 15 medidas y 95 acciones incluidas en el PMUS es, como mínimo, el asignado en los distintos contratos municipales de gestión integral relacionados con la movilidad, este asciende a más de 692 millones de euros.

Entre las modificaciones que se han incorporado figura el establecimiento de un baremo que implica que si en el año 2017 no se ha alcanzado como mínimo el 25% del objetivo final en los indicadores de impacto de la distribución modal, sería necesario modificar, intensificar o ampliar las medidas del Plan.