Han pasado casi siete meses, desde que en el pasado mes de mayo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, planteara una serie de medidas para impulsar la competitividad de la economía española, entre ellas, la aprobación de un Plan de ayudas para la renovación de la flota de vehículos pesados, hasta su aprobación en el Consejo de Ministros de este pasado 19 de diciembre.

Tras los sucesivos anuncios por parte de la ministra de Fomento en estos meses, finalmente y a petición de los ministerios de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y de Fomento, se ha aprobado el Plan PIMA Transporte, que cuenta con una dotación presupuestaria de 4,7 millones de euros que servirá para incentivar la renovación de unos 1.800 camiones y autobuses.

De hecho, este PIMA Transporte se anunció por parte de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 10 de noviembre.

Tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado del sábado 20 de diciembre, el Real Decreto por el que se regula la concesión de estas ayudas, cuyo objetivo es renovar el parque actual de vehículos industriales y de autobuses que circula por las carreteras españolas, ante el envejecimiento de la flota profesional de transporte pesado de mercancías y de viajeros en autobús.

De esta forma, se concederá financiación para el achatarramiento de los autobuses y de los vehículos de transporte de mercancías con capacidad de tracción propia de más de 3,5 toneladas de masa máxima y con una antigüedad de más de ocho años.

Los usuarios que accedan a este programa se beneficiarán de ayudas, en función de la masa del vehículo, que parten desde los 1.500 euros para camiones de entre 3,5 y 7,5 toneladas y finalizan en los 3.000 euros de los modelos de más de 16 toneladas. Los autobuses recibirán siempre incentivos de 3.000 euros.

Las solicitudes para recibir estas ayudas se podrán presentar hasta el 1 de octubre del 2015 y la previsión del Gobierno es que se logre la renovación de alrededor de 1.800 vehículos industriales y autobuses.

Continúa sin concretarse la segunda línea de financiación del BEI

Respecto de la segunda medida, largamente anunciada, relativa a una línea de crédito del BEI de 200 millones de euros“con unas condiciones muy ventajosas”, que junto con la aportación de los bancos comerciales, podría llegar a 400 millones, se conoce la «intención» del Banco Europeo de Inversiones, BEI, que tiene previsto aprobar una línea de crédito de 200 millones para las personas que hayan renovado un camión o un autobús en el marco de este Plan y que decidan comprar otro.

La estimación del Gobierno es que el Plan PIMA Transporte permita la reducción de las emisiones de CO2 y del consumo de combustible en un 15% por vehículo achatarrado, mientras que también se experimentará una bajada de las emisiones de NOx y de partículas en suspensión.

Los Planes de Impulso al Medio Ambiente PIMA forman parte de la estrategia que está llevando a cabo el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, orientada a reducir «de forma significativa» las emisiones de contaminantes atmosféricos, así como las emisiones de gases de efecto invernadero.

«Una asignatura pendiente»

Tanto Ganvam como Anfac han valorado positivamente la aprobación en el Consejo de Ministros del plan PIMA Transporte ya que, «cumple una asignatura pendiente» con el segmento de los industriales pesados, «uno de los grandes olvidados del sector», ha afirmado la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios.

Los vendedores afirman que este programa contribuirá a consolidar el crecimiento registrado en el mercado de camiones y autobuses, que en lo que va de año ha aumentado un 23,4%, aunque sus volúmenes, 16.333 unidades hasta noviembre, «están lejos de mostrar normalidad». Según Ganvam, este mercado superará «previsiblemente» las 18.000 unidades en 2015, un 6% más.

Por su parte, Anfac ha destacado que esta iniciativa servirá para reactivar la actividad del transporte desde un punto de vista más eficiente, con una reducción de las emisiones contaminantes y contando con vehículos nuevos y más seguros.

Ha indicado que la falta de acceso al crédito, la situación del sector de la construcción y la caída de la actividad industrial, que se ha empezado a recuperar, «han sido un lastre importante» para la demanda de camiones y de autobuses.