Transporte por carretera en Zaragoza

El transporte por carretera se establece como el modo de transporte con mayor carga fiscal.

La «asfixiante» carga fiscal a la que está sometido el sector del transporte «lo está llevando a márgenes difíciles de soportar durante mucho más tiempo».

Así lo han afirmado desde la Asociación de Transporte Internacional por Carretera, Astic, tras subrayar la importancia del sector del transporte de mercancías por carretera como eje vertebrador de la economía en España.

La carretera aporta cuatro veces más de lo que se invierte en la actividad, según un estudio de la Fundación Francisco Corell, realizado por la Cátedra Transyt de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la UPM, del que se hace eco la asociación.

El documento recoge que la carretera es la modalidad de transporte en que la aportación específica, en el que se incluyen la suma de los impuestos más tasas, cánones y peajes, menos las subvenciones, es más elevada, estando por encima de los 22.000 millones de euros al año.

Sólo la recaudación total procedente de los impuestos al combustible supone para las arcas públicas cerca de 17.000 millones de euros anuales, de los cuales el sector del transporte por carretera aporta casi 7.000 millones de euros, según datos de la asociación.

A estos impuestos hay que sumar, además, otras aportaciones no fiscales como las tasas y los peajes, que supone un pago de aproximadamente 250 millones de euros, y otros dos impuestos específicos del transporte por carretera, como son los impuestos de circulación y matriculación. Por cada uno de estos dos conceptos la recaudación anual consolidada supera los 400 millones de euros.

«Esta presión fiscal se refleja también en el empleo», afirman los transportistas, «ya que hace menos competitivo al sector y empuja a muchos trabajadores fuera del mercado laboral».

En este contexto, desde Astic recalcan la necesidad de un cambio de concepción del transporte de mercancías por carretera en las administraciones, ya que “el transporte por carretera sigue siendo el modo de transporte preferido por la sociedad y el más viable debido a su eficiencia, flexibilidad y economía, así como un sector generador de empleo, riqueza y bienestar”, apuntan.

Menor carga impositiva para otros modos

El informe de la Fundación Francisco Corell también hace hincapié en que el resto de modos de transporte soportan una fiscalidad mucho más reducida, al no tener que pagar impuestos específicos al carburante, lo que significa un ahorro anual de más de 30.000 millones de euros.

Además, «las subvenciones recibidas por el ferrocarril distorsionan la competencia entre modos», según los transportistas, quienes apuntan que el transporte por carretera contribuye a las arcas públicas con 0,038 €/T-Km, mientras el ferrocarril lo hace con 0,013 €/T-Km.