La crisis sanitaria está haciendo al sector logístico replantearse muchas de sus estrategias habituales, centradas en la filosofía ‘just in time‘. Esto suponía una reducción de stocks, con la consiguiente disminución de los costes de activos para la producción y venta, así como de los costes financieros.

Para conseguirlo, las empresas han buscado reducir el tiempo de disponibilidad de los productos dede la compra al proveedor hasta la entrega en sus centros, tal como explican desde el operador Nordlogway. En paralelo, la búsqueda de mayor competitividad y la reducción de los costes ha llevado a Asia en general, y sobre todo a China, a convertirse en la gran fábrica mundial para las empresas occidentales.

Ahora, con el Covid-19 revolucionando el sector, las empresas se están replanteando sus cadenas de suministro y sus estrategias de deslocalización y proximidad. En algunos sectores lo más importante es no romper la cadenas y garantizar el servicio, por lo que en estos tiempos han aumentado sus compras, valorando la seguridad por encima del coste.

Sin embargo, esto puede convertirse en un problema si no existe posibilidad de almacenar o disponer de espacio para materias primas. La solución sería recolocar esta mercancía en las instalaciones de un operador logístico o en un almacén externo.

Por otra parte, la falta de personal por los ERTEs ha reducido la capacidad de algunas empresas para ciertas actividades, como el embalaje o la repaletización, que también pueden ser externalizadas. Para optimizar el transporte y la distribución de los pedidos, Nordlogway recomienda también ofrecer este servicio mediante una red de distribución externa, pues al fomentar la consolidación con otras cargas, se pueden ahorrar costes.

Otras opciones

La reducción de las ventas provocada por el coronavirus también ha reducido las necesidades de almacenamiento de ciertos productos, por lo que ese espacio se puede destinar a otros usos o utilizarse como almacén externo. Además, teniendo en cuenta algunas empresas han abierto nuevos canales de venta, es importante el uso de almacenes reguladores cerca de las sedes de producción para agilizar el suministro y optimizar la cadena.

Otro punto a tener en cuenta es la cooperación, que cada vez será más habitual en el sector, ya que permite optimizar los costes de envío y recepción de la mercancía al centralizarse la operativa en ciertas empresas o territorios. En este contexto, se recomienda contar con socios estratégicos para desarrollar la actividad de manera exitosa.