mensajeria

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Como consecuencia del acuerdo firmado en 2013 entre la Asociación Española de Mensajería (AEM) y las patronales CETM y CEOT, a raíz de la demanda presentada por la AEM a la firma del ‘II Acuerdo General de Transporte de Mercancías por Carretera‘, las empresas de paquetería o mensajería que tengan autorización de operador de transporte están obligadas a aplicar el convenio de transporte.

Por este motivo, el convenio colectivo de mensajería sólo es aplicable a empresas de mensajería que no necesiten autorización administrativa para desarrollar su actividad. Es decir, aquellas que realicen reparto con motocicletas o vehículos de menos de dos toneladas de masa máxima autorizada y que no lleven a cabo actividades de mediación, organizando o subcontratando transporte.

Dado que el convenio de mensajería se encuentra sin renovar desde 2007, desde el sindicato de CCOO Madrid se insta a la patronal AEM y a todas las empresas de mensajería, a que de forma pactada inicien los trámites para cumplir con sus obligaciones de convenio colectivo de aplicación, como es el de la logística, la paquetería y las actividades anexas al transporte de Madrid.

Desde Comisiones Obreras, señalan que se trata de «empresas que al amparo del convenio de mensajería, sin renovar desde 2007, han seguido contratando y pagando menos de la mitad de los establecidos en el convenio del sector, cerrando los ojos a su actividad, tal y como define el Acuerdo General de Mercancías».

El sindicato ha criticado que ante esta situación las empresas hayan buscado diferentes estrategias para evitar «abonar los salarios que son ley». Así, según declaran, empresas como Tipsa, Alas Courier y ASM han optado por firmar convenios de empresa, aunque estando más «preocupados por la viabilidad de la economía de las empresas que por la de los trabajadores».

A este respecto, el sindicato critica, tal y como informaba cadenadesuministro.es este pasado viernes, que MRW haya decidido «subcontratar su actividad para dárselo a una empresa de servicio con convenio propio, con unos salarios que son la mitad de los del convenio del sector».

Otra de las estrategias señaladas desde CCOO, seguida en esta caso por Tourline o Halcourier, ha sido la de aplicar el convenio de mensajería firmado entre la patronal AEM y USO, buscándose «otro sindicato con el que firmar un convenio extraestatutario por carecer de representatividad» después de que desde CCOO y UGT no hayan querido volver a negociarlo, «conocedores de la invasión que este convenio hace sobre el sector del transporte de mercancías«.