El Sector de Carretera y Logística de Comisiones Obreras ha elaborado un informe sobre salud laboral y siniestralidad en el sector del transporte por carretera.

En el documento, la central sindical estima que la tasa de accidentes en accidentes viales para los conductores profesionales es siete veces superior a la media del país, lo que a su juicio demuestra que pertenecer a este colectivo «entraña una alta peligrosidad».

En este mismo sentido, para estos profesionales el riesgo de sufrir un accidente de tráfico mientras trabajan es ocho veces mayor que para la media de la población trabajadora, de tal modo que durante 2018, murieron 7,5 conductores de cada 100.000 en accidentes laborales de tráfico, con lo que cada mes la carretera se lleva la vida de doce conductores.

Por otra parte, el trabajo del sindicato también analiza el impacto de las condiciones de trabajo en la tasa de accidentalidad en el transporte, con niveles de estrés que se manifiestan en cansancio, fatiga, trastornos del sueño y menor capacidad de alerta y control, así como en largas jornadas de conducción, aunque algunas investigaciones sobre accidentes y tiempo de trabajo indican que el pico de accidentes se da en jornadas de más de 55 horas.

Así las cosas, Comisiones Obreras propone una serie de líneas de actuación, entre las que se incluyen la realización de estudios sobre las patologías propias que afectan a la conducción profesional, la creación de un Observatorio de Seguridad y Salud Laboral para el transporte por carretera y vigilar de forma estricta la coordinación de actividades empre-sariales con especial atención a la relación entre empresas y el personal autónomo.

De igual modo, el informe también pide instalar tacógrafo digital en todos los vehículos industriales independientemente de su tonelaje, prohibir expresamente con carácter general de carga y descarga de los vehículos por parte del conductor o conductora y establecer la jubilación anticipada de los conductores y conduc-toras profesionales a los 60 años de edad,  así como estipular coeficientes reductores a partir de los 55 años.

Así mismo, también propone construir áreas de descanso equipadas adecuadamente y seguras, especialmente en las proximidades de las grandes ciudades, donde se encuentran los principales lugares de descarga.