ZetesAthena para retailers

Las devoluciones alcanzan el 50% de las ventas en algunos artículos textiles.

Las devoluciones de artículos de moda representan actualmente el 23% de las ventas totales, que puede elevarse hasta el 50% en el caso de algunas líneas de productos y marcas, según señalan desde Zetes a partir del estudio ‘Fashion Returns Review‘ elaborado por IMRG.

Para el proveedor de servicios logísticos, el sector minorista se enfrenta en este contexto a un reto de gran complejidad, el de que cómo gestionar las devoluciones para minimizar costes, aumentar la disponibilidad, reducir la obsolescencia del inventario y maximizar los márgenes.

Los artículos devueltos pueden tener diferentes destinos dependiendo de su estado, del lugar al que se envíen y de los costes de los procesos relacionados con su valor residual.

Así, aunque los artículos en condiciones óptimas se pueden devolver al stock, lo más probable es que sea necesario realizar algún tipo de reacondicionamiento, especialmente en el empaquetado. También es probable que el artículo se encuentre en una ubicación en la que no se necesite stock, por lo que puede ser necesario reubicarlo.

Cómo sacar el máximo provecho del valor residual 

Teniendo en cuenta que como mínimo el 25% de las ventas en realidad no llegan a realizarse, es imprescindible que el comercio cuente con unos procesos eficaces para sacar el máximo provecho del valor residual de los artículos devueltos con un coste adicional mínimo.

El proceso de gestión de las devoluciones depende de muchos factores, que van desde la estrategia de marketing, la imagen de marca y el servicio al cliente hasta los costes devengados y el importe recuperado.

Aparte de garantizar la satisfacción del cliente, este proceso tiene dos funciones principales. La primera es ejecutar de la forma más ágil posible los procesos de tramitación de los pedidos electrónicos o físicos, mientras que la segunda, de carácter más negativo, es recuperar el importe máximo, así como minimizar el impacto sobre los márgenes que tienen las devoluciones.

Visibilidad completa como factor esencial

Para optimizar esta compleja situación, los comerciantes se deben ayudar de sistemas de IT que puedan identificar las devoluciones individuales, hacer su seguimiento mediante los procedimientos adecuados y, a poder ser, devolver los artículos para que se puedan volver a comercializar.

En este sentido, una solución debe facilitar la gestión de las devoluciones en tienda, confirmando a la empresa que la devolución se ha realizado y tramitando su traslado al stock. Para ello, el sistema debe ser capaz de identificar y determinar el estado del artículo devuelto, gestionar el proceso de reempaquetado o reacondicionado, así como trasladarlo a su ubicación en el stock.

Atención al detalle

Controlar con detalle todo el stock permite identificar qué parte se corresponde con un área determinada del negocio y saber cómo afectan las devoluciones a la reposición y la disponibilidad de los productos, la validez de la oferta de e-commerce y la tramitación de pedidos desde la tienda.

También se facilita la gestión a partir de la ubicación, que es un aspecto fundamental de la logística inversa, y se definen las áreas en función de si contienen stock que se debe devolver al centro de distribución, artículos que deben pasar por control de calidad, artículos que se transferirán a un outlet o artículos para desechar.

Este nivel de detalle facilita la gestión de la tienda y aumenta el control del stock real, la precisión y la capacidad de tramitar pedidos, lo que, a su vez, se traduce en una mejor oferta al cliente con un nivel de stock inferior.