Es sabido que existen dificultades para encontrar conductores profesionales de camión. Esta escasez es debida, según algunas opiniones, a la falta de atractivo de una profesión que no se ve recompensada económicamente y que exige sacrificios con largas ausencias del domicilio. Pese a la crisis sanitaria, los datos de paro y contratación de conductores de camión han mantenido un nivel en los últimos meses difícilmente imaginable para otros colectivos profesionales más afectados por la pandemia.

Estos indicadores reflejan, por un lado, que existe una alarmante falta de profesionales que se acentúa en algunas de provincias con mayor actividad de transporte de mercancías.

Por otro lado, también evidencian un envejecimiento de un colectivo en el que predominan conductores mayores de 45 años de edad.

Faltan, por tanto, mujeres y jóvenes en una categoría profesional que lleva a cabo una labor esencial para el mantenimiento del abastecimiento de productos y que pese a ello no encuentra relevo.

Un único operador busca más de 100 conductores

La situación es tan preocupante que hasta una de las más importantes empresas de transporte frigorífico del país ha tenido que recurrir a una empresa de trabajo temporal para contratar de una sola tacada cien conductores con permiso C+E para rutas internacionales, tanto titulares como ayudantes, con CAP en vigor y tarjeta de tacógrafo digital, para su incorporación a rutas regulares internacionales desde sus bases de Huelva, Almería o Lérida.

La empresa ofrece formación especializada, estabilidad laboral, conducir un conjunto compuesto de tractora Volvo y frigo, así como facilidades para la vuelta a casa tras los servicios.

Esta oferta supone una clara muestra de que las circunstancias están cambiando y demuestra que cada vez más empresas son conscientes de que tienen que cuidar a su personal y ofrecerles una carrera con aspectos más allá de la simple conducción, que incluyen, como no podía ser de otra manera, medidas de conciliación.