El pasado mes de octubre, la Seguridad Social decidió aplicar el aumento de los tipos de cotización aplicables a los trabajadores autónomos previsto para el ejercicio 2020 y con carácter retroactivo, ya que estaba inicialmente programada su aplicación desde enero de 2020.

Sin embargo, según informa Fenadismer, tras las críticas recibidas por repercutir este aumento en la cuota de autónomos en plena pandemia, el Gobierno ha decidido congelar la aplicación de dicha subida de la cuota desde el próximo 1 de febrero.

Además, el Ejecutivo ha decidido vincular este incremento a la subida del salario mínimo interprofesional para el año 2021 según se recoge en la normativa aprobada por el Consejo de Ministros.

Así pues, durante estos últimos meses, concretamente desde octubre de 202o hasta enero de 2021, los más de tres millones de autónomos existentes en España han visto cargada en su cuenta bancaria, además de la cuota mensual ordinaria, un cargo extra correspondiente al incremento de la cuota no cobrada en los meses anteriores, cuyo importe variaba entre los 2,84 y los 12,21 euros en función de su base de cotización.

Esta medida supone un parche para un colectivo muy golpeado por la caída de ingresos que ha generado la pandemia en múltiples ramas de actividad de la economía española.