jornada-44-toneladas-uno-abril-2019

Pere Navarro, director General de Tráfico, a la izquierda, Francisco Aranda, UNO, en el centro, y Mercedes Gómez, directora General de Transporte Terrestre, a la derecha.

No es una novedad que las 44 toneladas generan un debate con muchas vertientes. Sin embargo, este cambio también constituye una oportunidad que si se tomara con equanimidad y ánimo conciliador aportaría un importante plus de productividad para la economía española, en general, y para las empresas de transporte, en particular.

Independientemente de la utilidad de estos vehículos, tanto la Dirección General de Tráfico como la Dirección General de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento coinciden en que el actual momento político, con unas Elecciones Generales de resultado incierto a pocos días, a tenor de las encuestas, no es el más adecuado para afrontar una reforma del Reglamento de pesos y dimensiones.

Dos posibles escenarios

En este sentido, Fomento maneja dos escenarios en relación con el impacto que tendría una introducción de las 44 toneladas en el mercado español de transporte, como ha explicado la directora General de Transporte Terrestre, Mercedes Gómez, en una jornada organizada por UNO la semana pasada en Madrid.

Por un lado, si se mantuvieran los actuales volúmenes de transporte, con estos conjuntos se reducirían las operaciones en un 1,2% y se ahorrarían 127 millones de euros al año, principalmente a través de un menor consumo de combustible, mientras que si las cantidades de mercancía transportada crecieran, se mantendría el número de operaciones, con lo que el ahorro sería de 215 millones euros cada año.

Sin embargo, más allá de su eficacia, el debate está más centrado que en el propio conjunto en el precio de los servicios de transporte, sin que los transportistas parezcan querer dar su brazo a torcer ante la desconfianza que les genera la medida sin otras contraprestaciones, mientras que los cargadores insisten en la necesidad de mejorar la competitividad en un mercado internacional, en el que la gestión de cadenas de suministro cada vez más complejas juega un papel decisivo.