Las empresas de logística y transporte han reforzado sus plantillas de cara al pico estacional que se produce cada fin de año, pero no tanto como se estimaba inicialmente.

Parece, de este modo, que las compañías del sector no las tienen todas consigo y han optado por una estrategia conservadora a la hora de incrementar el gaso en personal, ante una situación tan incierta como la que dibuja el presente 2020, debido también en parte a los efectos que está teniendo la crisis sobre la rentabilidad y la capacidad inversora empresariales.

Si hace unos días, Randstad alertaba de que la contratación laboral en el sector logístico y de transporte registraba un retroceso anual de un 17,7%, ahora Infojobs estima que, aunque el segmento de compras, logística y almacén ha aumentado en octubre su cifra de vacantes respecto a septiembre un 36%, también registra una caída interanual de dos dígitos.

Así las cosas, es posible que las empresas acierten en sus previsiones y el consumo no crezca tanto como se había pronosticado o, si se han quedado cortas en sus vaticinios, podrían producirse, tal y como también han adelantado algunos expertos, ciertos estrangulamientos en las cadenas de suministro que se traducirían en retrasos en los plazos de entrega, precisamente en fechas, como las navidades, en que la puntualidad es un valor al alza.