Tras el acuerdo que ha evitado el paro patronal en el transporte, surgen dudas sobre cómo afecta a las decisiones autonómicas sobre algunos aspectos de lo acordado, como, por ejemplo, la introducción de nuevos peajes para camiones.

A este respecto, Fenadismer estima «que este acuerdo debería comprometer al Gobierno de Navarra a reconsiderar su intención de aprobar un plan para imponer peajes a los camiones en varias carreteras de la comunidad foral, ya que la actual situación económica no hace aconsejable imponer más costes a los transportistas navarros y del resto del país que transiten por su territorio, a fin de no impactar negativamente en el sector y destruir una buena parte de su tejido empresarial».

La asociación «confía que el Gobierno foral no incurra en el mismo error que cometió en su día la Diputación de Guipúzcoa cuando acordó unilateralmente imponer peajes a camiones en varias de sus vías más importantes, en concreto en la N-1 y en la A-15″.

Su federada navarra Tradina calcula que la fiscalidad específica del sector y la partida para otros ingresos no fiscales conformada por el pago en concepto de peajes suponen el 46,73% del total de la aportación estimada cada año por el sector a las arcas públicas en la región.

Ante esta situación, las asociaciones insisten en la necesidad de establecer una planificación estratégica y definitiva a largo plazo en el ámbito de las infraestructuras viales, “que no contemple la implantación de medidas discriminatorias, como es el caso de los peajes en cinco vías navarras”.