Dos meses después de comunicárselo a los sindicatos, el Corte Inglés ha concluido su plan de reordenación de la plantilla, cumpliendo los objetivos de bajas voluntarias y sin alterar la paz social.

Todo el proceso se ha desarrollado en un clima de consenso con la parte sindical, representada por CCOO, Fasga, Fetico y UGT. A partir de ahora se iniciará el análisis de las solicitudes recibidas, la tramitación de las bajas voluntarias y el ajuste de la plantilla.

Desde la empresa señalan que las solicitudes superan en más de un 20% la cifra inicial de 3.292 empleados prevista para las bajas voluntarias, si bien han quedado fuera de este plan los mayores de 50 años, que en principio podrían encontrar más dificultades para recolocarse.

De igual modo, quedan excluidos los trabajadores que tienen un contrato eventual o de días sueltos. La empresa se ha comprometido a buscar las mejores condiciones posibles para los empleados que hayan decidido desvincularse y ha contratado para ello a LHH y ManpowerGroup.

Ambas compañías del sector de Recursos Humanos serán las encargadas de ayudar a los trabajadores salientes a encontrar un nuevo empleo en función de su perfil e intereses profesionales.