La última junta de accionistas de El Corte Inglés ha dado el visto bueno al plan estratégico que habrá de dibujar el futuro de la compañía hasta 2026.

Con este marco, la cadena prevé duplicar el resultado con un Ebitda de 1.700 millones de euros, reducir un 60% su deuda y multiplicar sus ventas del canal on-line hasta colocarla en un 30% de la facturación del grupo.

Para ello, El Corte Inglés se propone evolucionar de ser un simple retailer a convertirse en un estructurado ecosistema de servicios y negocios apoyado en una actividad de retail única, que se centrará en maximizar el valor y la rentabilidad, mejorar la competitividad, crear sinergias entre los distintos negocios del grupo y disminuir los riesgos.

Nuevas líneas de actividad

En concreto, este nuevo ecosistema incluirá los negocios ya existentes de retail y de no retail, como son las áreas de viajes, seguros y servicios financieros, así como los nuevos negocios en desarrollo.

En este ámbito, la compañía ha puesto en marcha cuatro nuevas líneas de actividad. La primera de ellas es el ámbito logístico, en el que está previsto que El Corte Inglés Logistics  empiece a operar en los próximos meses como un operador logístico integral de referencia.

Además, también se han creado Sweno como operador móvil, por un lado, y como comercializadora de energía, por otro, así como  Sicor para ofrecer a terceros servicios relacionados con la seguridad, servicios auxiliares y alarmas.