En 2019, el 70% de las empresas B2C y el 60% de las B2B todavía estaba trabajando para lograr la implementación completa de su estrategia ‘on-line‘, a pesar de que la gran mayoría calificaban el comercio electrónico como muy importante o extremadamente importante para sus negocios en términos de volumen e ingresos.

La pandemia del Covid-19 ha dado el impulso definitivo a la estandarización del e-commerce en el país, pues los grandes operadores han sido capaces de adelantarse a la crisis y flexibilizar las cadenas de suministro para adecuarlas a la nueva realidad.

Sin embargo, el hecho de no haber implementado una estrategia ‘on-line‘ supone para las empresas afectadas una menor eficacia en áreas críticas, así como una menor capacidad para cumplir con las expectativas del cliente y optimizar las entregas.

Así lo explican desde DHL Supply Chain Iberia, que ha registrado un importante repunte de su operativa en España por la crisis sanitaria. En el caso de los supermercados, especialmente por lo que concierne a alimentación, la demanda ‘on-line’ ha aumentado casi un 80% desde que se iniciara el estado de alarma.

También se ha registado un un importantísimo aumento de la distribución para e-commerce de pequeños electrodomésticos y dispositivos tecnológicos, disparándose en ambos casos alrededor de un 200%. Otro de los grandes beneficiados ha sido el sector de la cosmética y productos de cuidado personal, con un incremento de las ventas de un 150% en abril.

Pequeños pedidos a múltiples destinos

El total de pedidos se ha mantenido estable desde que se inició el confinamiento, pero ha habido un evidente trasvase desde el canal de envío a tiendas hacia los pedidos por Internet. Ahora, debe manejarse el mismo volumen de transacciones a través de pequeños pedidos, con destinos que se multiplican.

Además, hay que tener en cuenta que los repartos de última milla durante la pandemia no se han realizado en condiciones normales de tráfico ni ha habido apenas entregas fallidas, al estar prácticamente todos los ciudadanos en casa.

Sin embargo, este aumento de las ventas por Internet se convertirá en algo estructural, por lo que es necesario que las empresas se asocien con operadores capaces de dar respuesta a las necesidades actuales, lo que les permitirá aumentar sus recursos y capacidades para capitalizar todas las oportunidades del comercio electrónico.