Hay rescoldos que, por su fuerte calor interno, siempre sobreviven a los veranos. Este es el caso del uso de vehículos con 44 toneladas de carga que, desde hace largo tiempo, enfrenta a los transportistas con sus clientes, y que a partir de septiembre volverá a la primera línea sin que se hayan producido nuevos avances.

En este sentido, el grupo de 27 asociaciones unidas con el objetivo de trabajar por el “Impulso a la Competitividad del Transporte” se han reunido la semana pasada para analizar la situación en la que se encuentra el sector en relación a las futuras exigencias en materia de sostenibilidad ambiental, económica y social.

Así mismo, el llamado G-27 ha anunciado que ha diseñado una agenda de trabajo, a partir del próximo mes de septiembre, enfocada, según refiere Aeutransmer, «a plantear soluciones que den respuesta, tanto a la creciente demanda medioambiental y social, como a las necesidades de la estructura económica española«.

De este modo, la organización se centrará en trasladar a las administraciones «que la ampliación de la MMA de los vehículos de mercancías hasta las 44 toneladas es una medida que favorecerá el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones y contribuirá a paliar la alarmante falta de conductores profesionales«.