El comercio electrónico tiene cada vez mayor peso en el ámbito de los productos de gran consumo, principalmente por la comodidad, el ahorro de tiempo que supone, la posibilidad de comparar fácilmente el precio de los productos y la abundancia de opciones existentes, cuestiones a las que desde la pandemia se suman la incomodidad que sienten algunos clientes a la hora de acudir a las tiendas físicas si hay mucha gente.

De hecho, según se refleja en un estudio de Idea Action Lab para StrongPoint, los compradores ‘on-line’ habituales de productos de consumo cotidiano, como los alimentos, la cosmética de uso diario o los productos de limpieza, son ya un 14,4% del total.

Sin embargo, sigue habiendo un 35% de los españoles que no compra nunca por Internet este tipo de productos, dado que prefiere elegirlos personalmente, y quiere evitar los gastos de envío y tener que esperar en casa hasta la llegada del repartidor con el pedido.

Además, son muchos los clientes que aún se sienten incómodos a la hora de facilitar sus datos financieros cuando realizan una compra en alguna web.

En su caso, entre los consumidores que sí han probado el comercio electrónico, el factor que más molesta es el coste de las entregas, que señala hasta un 49% de los encuestados, seguido por los fallos en el horario de las mismas, con un 38%, y los errores en cuanto a los productos encargados, o las entregas demasiado lentas, ambos con un 24%.

Taquillas refrigeradas

A la hora de seleccionar un comercio u otro para realizar su pedido, los clientes tienen en cuenta en primer lugar la facilidad de uso de la web utilizada, a continuación los precios y promociones, y en tercer lugar, las opciones de recogida.

Aunque un 53% prefiere que su compra llegue a casa, ya existe un importante 40% que quiere contar con la posibilidad de tener otras opciones.

De hecho, a un 58,3% de los participantes de la encuesta que compra alguna vez productos de alimentación por Internet, le resulta interesante la opción de las taquillas refrigeradas.

La falta de tiempo para ir al supermercado y la preferencia por los productos frescos son algunas de las claves para decantarse por ellas, ahorrando también al consumidor la molestia de tener que esperar su pedido en el domicilio.–

En este sentido, el interés es mayor en poblaciones de entre 250.000 y 500.000 habitantes, junto con las zonas con una población de menos de 20.000 habitantes.

Por regiones, el máximo interés en el servicio se recoge en Aragón, Canarias, Baleares, Valencia, Extremadura y Galicia, mientras Cantabria y La Rioja son las zonas en las que menos interés despierta.

Además, las personas que manifiestan un mayor interés tienden a dedicar más tiempo a la compra, por lo que probablemente perciban que este sistema les ayudaría a reducir el tiempo de compra global.

Crecimiento en España

En España, una de las cadenas de distribución que ha empezado a apostar por las taquillas para la entrega de productos de alimentación es Alimerka, que permite a los clientes recoger sus pedidos refrigerados, congelados y secos en solamente cuatro horas desde la realización de los mismos.

En este sentido, los clientes pueden tener que recoger el pedido en distintas taquillas, dependiendo de la temperatura que necesiten los productos para su adecuada conservación. También cuentan ya con esta opción otros actores del mercado, como pueden ser Supermercados Mas o Eroski.

Generalmente, cuando el cliente realiza su pedido ‘on-line’ debe seleccionar la opción de taquillas y elegir el día y la franja horaria en la que quiere recogerlo.

Las taquillas consiguen reducir el tiempo dedicado a la compra

De este modo, una vez esté preparado, recibirá un SMS para avisarle de que ya está disponible su compra, con el consiguiente código de apertura.

Las taquillas, permiten reducir los costes operativos drásticamente al disminuir los gastos del envío y son una opción muy conveniente y flexible para los consumidores de hoy en día.

En el caso de las diseñadas por StrongPoint, puede resistir incluso las condiciones climáticas más extremas, manteniendo la temperatura correcta para mantener la calidad de los alimentos, independientemente del clima y de cualquier otra interferencia.

Además, incluyen software para la gestión remota, por lo que sepueden desbloquear a través de una aplicación para la carga y descarga sin contacto.

Uno de los últimos en apostar por este sistema ha sido el Ayuntamiento de Barcelona, que a través del Instituto Municipal de Mercados de la ciudad, ha puesto en marcha un servicio de puntos de recogida situados en los mercados de la ciudad.

Se trata de taquillas refrigeradas que, como en los casos anteriores, cuentan con compartimentos individuales para que los comerciantes puedan depositar los pedidos, que serán posteriormente recogidos por los clientes.

El objetivo es ampllar los servicios de los mercados, proporcionando así a los clientes un método fácil, seguro y sin esperas para la recogida de sus compras, al mismo tiempo que se habilita la opción de ‘Click & Collect’ para los comerciantes.

En la primera fase del proyecto, se han instalado un total de 10 taquillas distribuidas por seis mercados de la ciudad y cuatro aparcamientos, estableciéndose diferentes franjas de entrega de mañana y tarde, de lunes a sábado, de 09:00 a 14:30 y de 15:00 a 21:00.

De este modo, una vez que un pedido sea recogido, los compartimentos utilizados se liberarán para nuevas reservas.