Entre 2015 y 2020, el e-commerce transfronterizo global aumentará un 22%, un dato que contrasta con el crecimiento del comercio electrónico en Estados Unidos, que será del 15%, según revela la VI Edición del estudio anual ‘UPS Pulse of the Online Shopper’.

En este sentido, conviene destacar que casi la mitad de los compradores online estadounidenses han adquirido artículos de minoristas internacionales en 2016, muchos de ellos impulsados por unos precios más bajos que en los ‘marketplaces’ del país o porque buscaban productos que no ofertaban los e-tailers nacionales.

Los minoristas compiten ahora en todo el mundo, por lo que deben intentar distinguirse ofreciendo valor añadido a través de experiencias personalizadas. En este sentido, muchos internautas valoran la importancia de las tiendas físicas y de hecho, la mitad de los compradores online estadounidenses ha utilizado la opción del envío al punto de venta a lo largo de 2016.

Además, ocho de cada 10 prefiere las aplicaciones de los minoristas antes que las páginas web porque son más rápidas y les proporcionan una mejor experiencia de usuario, aunque aún no confían en el uso del móvil como método de pago

Tiendas físicas

Las principales consideraciones que tienen al realizar sus compras a minoristas internacionales son la claridad en el coste total del pedido, el conocimiento de los precios en su propia moneda, la reputación del minorista y una velocidad de entrega razonable.

Todo apunta, según UPS, a que en el futuro los e-tailers y los clientes se definirán menos por la ubicación geográfica y más por la forma en la que se conectan entre sí, aunque las tiendas físicas seguirán siendo importantes.

De hecho, los comercios que venden exclusivamente vía online se están expandiendo con tiendas físicas y los minoristas multicanal están empezando a utilizar sus tiendas locales como centros de e-commerce.