La inclusión del transporte marítimo en el esquema de comercio de emisiones de la Unión Europea impulsará el avance del sector hacia la descarbonización, según el Consejo Marítimo Internacional, que apoya el enfoque regional impulsado por la Comisión Europea, así como la inclusión de armadores, operadores y otras entidades responsables.

Según sus cálculos, con la propuesta planteada se podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector en aproximadamente un 42%, mientras se acelera el proceso también en otros sectores alejados del transporte marítimo.

A través de este esquema, la UE tiene una oportunidad única para fortalecer y complementar la política global para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el transporte marítimo internacional.

Si el esquema se centra en la Unión Europea, aumentaría la influencia del mercado comunitario a nivel global, pues la zona sería un claro ejemplo de cómo introducir una tasa al carbono para el transporte marítimo pero su decisión no afectaría a otros ni chocaría con sus actividades comerciales.

Limitarlo a los países de la UE permitiría incentivar las acciones para proteger el clima y minimizar las posibles fugas de carbono, así como posicionar al mercado comunitario a la cabeza del transporte marítimo en el ámbito de la sostenibilidad y poder promover políticas globales a través de la OMI para la reducción de las emisiones a nivel internacional.

En este sentido, mejoraría la competitividad de los Estados Miembros, que podrían adaptarse mejor a las necesidades de producción y distribución de combustibles marítimos bajos en carbono.

Si la Unión Europea sigue adelante con un esquema que se extienda más allá de sus fronteras, se corre el riesgo de alienar a países que no forman parte del mercado comunitario, además de dificultar el establecimiento de medidas globales por parte de la OMI.