Actualmente coinciden dos factores que representan una oportunidad histórica para que el ferrocarril juegue un papel destacado en el transporte de mercancías, aprovechando algunas de sus virtudes principales.

En este sentido, por un lado, se está acelerando el proceso de transformación energética, con lo que la sostenibilidad se ha convertido en uno de los principales valores al alza en la gestión logística.

Por otro, además, la pandemia de covid-19 ha hecho que las administraciones europeas hayan articulado un ambicioso plan de recuperación, con cuantiosas inversiones. En España, muchas de estas líneas de inversión para movilidad sostenible tendrán como gran protagonista al ferrocarril.

Estas dos tendencias abren un horizonte de esperanza a un modo que presenta una serie de carencias históricas y que debería convertirse en protagonista principal parador un decidido impulso a la intermodalidad.

Para analizar este contexto, Cadena de Suministro ha organizado, en colaboración el Grupo Español de Crecimiento Verde, Renfe y Transfesa Logistics un webinar con el título ‘Mercancías al tren’.

En este encuentro se han analizado las políticas para impulsar el transporte ferroviario de mercancías, el papel de los operadores para impulsar la intermodalidad y las iniciativas de sus clientes para reducir el impacto medioambiental de sus cadenas de suministro a través de servicios ferroviarios.

Ricardo Ochoa de Aspuru, director de Cadena de Suministro, Valentín Alfaya, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde, Vanessa Rodríguez, directora Comunicación y Rel. Intnales. de la Red Española de Pacto Mundial de Naciones Unidas y Gabriel Castañares, director general de Políticas Palanca para el Cumplimiento de la Agenda 2030.

Valentín Alfaya, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde, ha ensalzado el imprescindible papel que juegan las empresas para desarrollar una acción climática más decidida, tanto por capacidad de financiación, como por capacidad tecnológica, know-how y talento.

Las empresas, en este sentido, tienen que ser ejemplares a la hora de cumplir con sus compromisos medioambientales y adaptar sus modelos negocios a las acciones que requieren las políticas de sostenibilidad.

Una acción decidida para la sostenibilidad

Tras él, Vanessa Rodríguez, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales en la Red Española de Pacto Mundial de las Naciones Unidas, ha analizado los pasos que debe darse a escala global para solucionar la crisis climática, con una especial referencia a las empresas para afrontar una transformación que conduzca hacia una descarbonización de la economía.

En este sentido, Rodríguez ha llamado la atención sobre las diferencias existentes entre los proyectos y la medidas reals que se adoptan, así como la brecha que se abre entre las medidas de sostenibilidad que pueden afrontar las grandes empresas y las pymes.

A continuación, Julián Garcimartín, director de Servicios Logísticos y Carga General de Transfesa Logistics, ha explicado que si se consiguiera impulsar la cuota modal de transporte ferroviario de mercancías hasta el objetivo europeo del 30% en 2030 2e podrían eliminar un millón de camiones de las carreteras, se podrían reducir los costes externos en 100.000 millones de euros, se eliminarían 300 millones de toneladas de emisiones y se evitarían 44.000 muertes prematuras por la contaminación generada por el transporte.

Garcimartín estima que los objetivos para el ferrocarril son ambiciosos, especialmente en España, pero, a su vez, el contexto es muy favorable, tanto en la sociedad en general, así como en diferentes secetores industriales, aunque se necesita un apoyo institucional decicido con planes concretos apoyados en la sostenibilidad y en la mejora medioambiental.

Después, Manel Villalante, director General de Desarrollo y Estrategia de Renfe, ha inicidido en la intermodalidad como modelo de desarrollo con complementariedad con otros modos de transporte, así como en el desarrollo y mejora de los enlaces ferroportuarios.

Para ello, Villalante aboga por desarrollar y fomentar las autopistas ferroviarias como modelo para descongestionar las carreteras, mejorar la movilidad sostenible y trasladar al ferrocarril grandes volúmenes de mercancías a largas distancias, además de por impulsar la digitalización y automatización de operaciones, abriendo, incluso, la posibilidad de transportar mercancía en la red de alta velocidad, para paquetería urgente y mercancía de alto valor añadido, por ejemplo, para lo que es conveniente avanzar en la modernización del parque de vagones.

Julián Garcimartín, Director Servicios Logísticos y Carga General de Transfesa Logistics y Manel Villalante, Director Gral Estrategia y Desarrollo de Renfe.

Posteriormente, Gabriel Castañares, director general de Políticas Palanca para el Cumplimiento de la Agenda 2030, ha señalado que el transporte es el principal sector emisor de gases de efecto invernadero en España, por lo que el ferrocarril tiene que jugar un papel crucial para conseguir un proceso de transformación energética que reduzca la dependencia que tiene el país del petróleo.

Además, el director general también ha destacado el rol esencial que se reconoce al transporte de mercancías para reducir las emisiones en la reciente Ley de Cambio Climático y que pone en valor al ferrocarril como uno de los modos imprescindibles en esta transición energética.

Experiencias de sostenibilidad con el ferrocarril

Tras Castañares ha llegado el papel en el que cuatro clientes han analizado el uso del transporte ferroviario de mercancías para reducir el impacto medioambiental en sus cadenas de suministro.

María José López, directora de Logística de Refino de Repsol, se ha referido a cómo está cambiando la cadena de valor a medida que avanza la transición energética, ganando complejidad.

En este sentido, López ha incidido en la seguridad que aporta el ferrocarril para el abastecimiento de mercancías peligrosas a sus hubs y que le permite a la compañía energética cumplir un exigente compromiso para evitar cualquier riesgo.

Por su parte, Alberto Carrero de Roa, director de Comunicación, Relaciones Externas y Responsabilidad Corporativa de ArcelorMittal, ha explicado que el uso del ferrocarril ofrece algunos beneficios para la compañía, como una gran capacidad de transporte y una mayor sostenibilidad.

Algunos clientes de ArcelorMittal exigen además el envío por tren, debido a los altos volúmenes que necesitan y para reducir la huella de carbono de sus cadena de suministro.

En este contexto, la empresa apuesta por incrementar el transporte por ferrocarril, aprovechando que las nuevas infraestructuras permitirán utilizar trenes de mayor carga y longitud, lo que redundará en una optimización del rendimiento de este modo de transporte.

María José López, directora de Logística de Refino de Repsol, Alberto Carrero de Roa, director de Comunicación, Rel. Externas y Responsabilidad Corporativa de Arcelormittal, Pablo Mendívil, gerente de programación y control de la Producción y Distribución de Volkswagen Navarra y Jasmin Hiesberger, gerente de Transportes y Logística de SanLucar Group (en sentido contrario a las agujas del reloj).

La industria de la automoción, un gran consumidor de servicios de transporte por ferrocarril, ha contado con, Pablo Mendívil, gerente de Programación y Control de la Producción y Distribución de Volkswagen Navarra, que ha analizado el papel creciente que juega el ferrocarril desde hace largo tiempo para el transporte de los vehículos fabricados en la instalación pamplonica del fabricante alemán, dado la fuerte componente medioambiental de la marca.

A este respecto, el año pasado, por primera vez el tren superó al camión, consiguiendo que un 56,3% de los automóviles producidos en la planta navarra se expidieran por ferrocarril, hasta sumar un total de 137.362 unidades que se han movido en una media de entre cuatro y cinco convoyes diarios con destino a los puertos de Santander y de Barcelona, así como a otros destinos europeos.

Esta tendencia obedece al objetivo de Volkswagen para acelerar la transición a la movilidad eléctrica y conseguir que la producción y las cadenas de suministro sean neutras en carbono.

Finalmente, Jasmin Hiesberger, gerente de transporte y Logística de Sanlúcar Group, ha descrito las primeras experiencias de la compañía en los tráficos internacionales de frutas, con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes en el transporte, aprovechando, a su vez la gran capacidad de carga y la estabilidad de tarifas que ofrece.

En este sentido, Hiesberger ve un amplio recorrido al modo ferroviario para el transporte hortofrutícola, siempre que forme parte de una estrategia intermodal centrada en mantener la calidad de un producto perecedero que tiene que estar en los mercados de destino con flexibilidad y rigurosidad, una vez superados los problemas de interoperabilidad que pueden afectar a los tráficos internacionales.

Un cambio de paradigma

La clausura ha corrido a cargo de Casimiro Iglesias, director general de Planificación y Evaluación de la Red Ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que ha defendido un cambio de paradigma en la política de transporte para promover una movilidad sostenible con un uso racional de los recursos y centrada en las necesidades concretas de los usuarios, sin perder de vista la sostenibilidad.

Para ello, el Ministerio ha desarrollado una Estrategia de Movilidad Sostenible que, en el caso del transporte ferroviario de mercancías, incluye el incremento efectivo de la cuota modal, la intermodalidad y la digitalización de la cadena de suministro.

El ferrocarril juega un papel esencial para conseguir una movilidad efectiva y contribuir a la descarbonización.

Casimiro Iglesias, director general de Planificación y Evaluación de la Red Ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana

Para conseguirlo, el Ministerio está desarrollando la iniciativa Mercancías 30 para aumentar la cuota modal del transporte ferroviario de mercancías.

El proyecto ha elaborado un diagnóstico con ámbitos de actuación y medidas centradas en infraestructuras para identificar actuaciones prioritarias, en gestión de capacidad, en terminales, incluyendo tráficos ferroportuarios, en autopistas ferroviarias en corredores sostenibles, en digitalización para mejorar el intercambio de información y en ayudas al transporte ferroviario para mejorar prestaciones y competitividad.

En el ámbito de las ayudas, se ha previsto un total de 800 millones de euros para todo el sistema de transporte de 2021 a 2014 para 15 medidas con tres tipos de instrumentos de ayudas, trece medidas de apoyo para inversiones de las empresas en régimen de concurrencia competitiva por valor 460 millones, una ayuda en régimen de concurrencia simple para el establecimiento de ecoincentivos en transporte marítimo y ferroviario por 120 millones y una línea de ayudas de 220 millones de euros por las Comunidades Autónomas