La conexión ferroviaria de mercancías entre Madrid y la ciudad china de Yiwu (China), que es actualmente la más larga del mundo, aspira a reducir el desequilibrio entre los contenedores que salen de España con destino a China y los que llegan desde el país asiático, que son 17 veces más numerosos, según indica El Economista.

Desde su inauguración el 18 de noviembre de 2014 hasta el 20 de octubre de 2016, el tren ha realizado 87 trayectos y ha transportado 6.510 contenedores. De ellos, 6.144 han partido de Yiwu a Madrid, mientras que sólo 366 contenedores han realizado el trayecto inverso.

La diferencia, según la Fundación para el Intercambio entre Yiwu y España (Fiye), se debe, principalmente, a que este tren aún no es conocido entre las empresas españolas. por lo que sería necesaria una mayor promoción, pero confía en que se convierta en una ruta de referencia, ya que ofrece una mejor relación tiempo-precio que el transporte marítimo.

Actualmente, las frecuencias son de un tren cada dos o tres semanas, en función de la demanda, hacia Yiwu frente al tren semanal que llega desde China a la capital española.

Limitación a un máximo de 30 contenedores por tren

Por otro lado, la limitación a un máximo de 30 contenedores en España implica que algunos deben quedarse en centros logísticos de Europa para que el tren pueda seguir circulando. Por ello, reclama aumentar este límite a 43 contenedores por tren, como en el resto de la Unión Europea.

Otro de los contratiempos es la duración del viaje, ya que en Francia se producen muchas huelgas de maquinistas, en las que no se da prioridad al paso del tren a España. Además, tarda cuatro días entre Duisburgo (Alemania) y Madrid, frente a los tres días que emplea en cruzar China de este a oeste.

Además, algunos usuarios del servicio consideran que Zaragoza debería ser la ciudad final del trayecto, al estar situada entre el País Vasco, Cataluña y la Comunidad Valencia. En este sentido, explican a veces, les compensa más llevar las mercancías hasta Hamburgo en camión que llevarlas hasta Madrid para su incorporación al tren.

Por ahora, desde Yiwu se importan productos de uso cotidiano para bazares, piezas de aerogeneradores, calzado y productos electrónicos. En sentido inverso, se exportan vino, aceite, galletas, aperitivos, celdas para placas solares, piezas de lavadora, utensilios de cocina, aceros especiales y productos industriales.

En el caso del vino y el aceite, los exportadores deben colocar embalajes isotérmicos para evitar que las mercancías se congelen a su paso por Rusia en los meses de invierno, un problema que Timex, la empresa gestora de la línea, espera solucionar pronto.