A medida que los accesos ferroviarios a los puertos españoles se establecen entre los principales objetivos de administraciones y autoridades portuarias, el ferrocarril parece convencer a los cargadores que envían sus mercancías fuera de España a través de las instalaciones portuarias.

Y es que, mientras que el peso del ferrocarril con respecto a la carretera sigue siendo muy minoritario en el transporte nacional de mercancías, los productos que entran en los puertos españoles a bordo de un tren suponen ya más del 7% del total.

Según datos del Ministerio de Fomento, el transporte por carretera nacional ha manipulado un total de 1.137 millones de toneladas en 2014, último ejercicio analizado en el OTLE, frente a los 24 millones de toneladas que el ferrocarril ha movido entre las fronteras españolas.

Esta gran diferencia no es tan pronunciada en lo que a los tráficos ferroportuarios se refiere. En el mismo ejercicio, el sistema portuario español ha desembarcado un total de 7.981.293 tn que han llegado a la instalación en tren, mientras que 100.903.693 tn de mercancías lo han hecho en camión.

Del mismo modo, en el transporte de mercancías que parten desde los puertos, el ferrocarril también tiene mucha más presencia que en el transporte nacional en su totalidad. Así, un total de 5.615.272 tn han sido embarcadas en un tren durante 2014 en un puerto español, mientras que se han cargado en camiones 88.597.858 tn.

En total, 203.098.116 tn de mercancías con destino o salida España se han manipulado en el sistema portuario en este ejercicio, de las que 13.596.595 tn han sido movidas por ferrocarril, lo que supone un 6,7% del total. De esta forma, la carretera, con 189.501.551 tn y una cuota del 93,3%, sigue siendo el modo preferido por los cargadores.

Cuota de hasta un 22% en La Coruña

No obstante, cabe destacar una vez más la gran diferencia que existe en el peso del ferrocarril entre sus tráficos con el sector portuario y las mercancías manipuladas entre otros puntos de España.

De hecho, en puertos como Avilés o Tarragona, la cuota de este modo de transporte supera el 16%, mientras que en Santander y la Coruña asciende al 19% y al 22%, respectivamente, de toda la mercancía embarcada o desembarcada en camión o tren.