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El nuevo gobierno de la ciudad de Madrid tendrá que decidir si elimina ‘Madrid Central’ o lo cambia radicalmente.

El vuelco electoral en las elecciones municipales de este mes de mayo en la ciudad de Madrid coloca el ambicioso proyecto de ‘Madrid Central’ a escasos pasos de su desaparición, pese a las inversiones realizadas en la instalación de todo un complejo (e inacabado, por el momento) sistema de vigilancia para el paso al área de acceso del centro de la capital.

Las declaraciones posteriores a los comicios tanto de representantes del PP como de Vox, partidos que, junto Ciudadanos, podrían hacerse con el poder en la ciudad, parecen indicar que a ‘Madrid Central’ le quedan dos telediarios escasos, tal y como, por otra parte, así figuraba con anterioridad en los programas electorales de estas dos formaciones políticas.

Sin embargo, pese a la voluntad política de los concejales electos, la política europea en lo que se refiere a movilidad urbana parece moverse en otra dirección.

En este sentido, Aecoc, pocos días antes de la cita electoral y por boca de Marc Nicolás, su responsable de Transporte, estimaba difícil que cualquier grupo político acabe con ‘Madrid Central’, aunque sí que podría introducir cambios en el proyecto originario de Manuela Carmena, dentro de un marco continental de limitaciones en los accesos a las grandes ciudades para los vehículos más contaminantes que se puede hacer de acuerdo a un modelo más o menos laxo.

La DUM a debate

Pese a las idas y venidas en lo que respecta al futuro inmediato de ‘Madrid Central’, el debate en torno al modelo de distribución urbana en la ciudad de Madrid sigue en todo lo alto, tanto por lo que respecta a los horarios, plazas de carga y descarga y régimen de acceso de los vehículos de reparto en función de sus emisiones contaminantes, dentro de un modelo como el anterior muy criticado tanto por los empresarios de los sectores de transporte y distribución, como por los de otros segmentos de actividad económica.

De momento, ahora se abren unas semanas de ‘impasse’ político hasta que las negociaciones culminen en un nuevo gobierno municipal de la ciudad de Madrid, que a buen seguro pondrá en marcha su propio ‘Madrid Central’.