evolucion del precio del gasoleo en Europa

El precio del gasóleo ha descendido en España durante la primera semana de diciembre un 1,3% con respecto a la semana anterior, con lo que se establece en la media de los surtidores españoles a 1,039 euros. 

De este modo, el gasóleo marca un nuevo mínimo anual, al bajar de los 1,05 euros registrados en octubre, y su precio más bajo desde la primavera de 2010. Ahora, este carburante es un 5,7% más barato que a principios de 2015, mientras que su precio es un 16% inferior con respecto a la misma semana de 2014.

Por su parte, la gasolina ha experimentado un leve descenso del 0,2% en el precio medio de los surtidores españoles durante la última semana, hasta situarse en 1,162 euros, un importe un 1% superior al registrado en la primera semana del año pero un 11% inferior al de la misma semana de 2014.

El descenso en los carburantes coincide con una nueva caída del precio del petróleo, que ha llevado al barril de Brent a situarse por debajo de los 40 dólares, volviendo así a precios desconocidos desde febrero de 2009.

Mientras que el gasóleo es un 16% más barato que en la misma semana de 2014, el precio del barril de Brent ha descendido un 42% entre ambos periodos.

Precios en Europa

El precio de los carburantes sigue siendo menor en España con respecto a la media de la UE, donde el precio de venta al público del litro de gasóleo se sitúa en 1,161 euros y en 1,121 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasolina alcanza los 1,328 euros en la UE y los 1,332 euros en la zona euro.

El gasóleo también ha descendido en la mayor parte de los países miembros de la UE durante esta última semana. El país con el menor precio en el gasóleo de automoción es Luxemburgo, con 0,946 euros por litro, mientras que el gasóleo más caro se encuentra en el Reino Unido, a 1,531 euros.

En otros países próximos también es mayor el precio de este carburante con respecto a España, es el caso de Alemania, con 1,099 euros, Italia, con 1,333 euros, Francia, con 1,082 euros, y Portugal, en 1,133 euros. 

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.